El intendente de General Alvear volvió a la escuela donde estudió y, ante los presentes, se apartó del discurso oficial. Lo que contó sobre su infancia en ese edificio y el profesor que lo marcó...
La Escuela N° 1-070 Capital Federal de General Alvear tiene desde ahora un nuevo playón deportivo, una obra que la comunidad educativa venía reclamando y que cambia las condiciones para las clases de educación física y las actividades recreativas de los estudiantes.
El espacio fue bautizado "Profesor Carlos Ríos", en homenaje a un docente que dejó huella en varias generaciones de alumnos del establecimiento.
De la ceremonia participaron el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar, y el intendente Alejandro Molero, junto a directivos, docentes y estudiantes.
Una obra que nació de un pedido de la comunidad
La construcción del playón surgió de una solicitud que las autoridades escolares, los docentes y los propios alumnos le hicieron llegar al intendente Molero.
En ese momento, tanto el jefe comunal como el ministro García Zalazar se comprometieron a concretar la obra. El objetivo: darles a los chicos un espacio en condiciones para el deporte, la recreación y las actividades educativas.
Con la inauguración, la escuela suma una infraestructura pensada para fomentar la actividad física, el compañerismo y la integración entre los alumnos.
El discurso que dejó de lado el protocolo
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó cuando Molero tomó la palabra. El intendente dejó su rol institucional para hablar como exalumno del establecimiento.
"Yo me voy a apartar de dar un discurso políticamente correcto como intendente y quiero dirigirme a todos ustedes como exalumno de esta escuela, una persona que vivió su infancia y que muchas horas de su vida transitaron por este edificio", expresó.
Molero recordó especialmente al profesor Carlos Ríos, cuyo nombre quedó grabado en el nuevo espacio deportivo. "El profe Carlos nos enseñó que el deporte no era la guerra de caballitos entre compañeros, sino que el deporte era disciplina, era compañerismo, era mejor calidad de vida para los niños", manifestó.
La inauguración terminó como una doble celebración: la comunidad escolar estrenó su playón y, al mismo tiempo, rindió homenaje a la vocación de un docente que marcó la formación de numerosas generaciones.