41 fallos en contra y solo 26 a favor en 189 partidos: el dato que deja a Unión en un podio incómodo desde que llegó la tecnología. Y este viernes, en la hora de la verdad, el Tatengue deberá jugar contra algo más que Vélez.
Un relevamiento del diario Olé sobre 2.736 partidos y 944 fallos modificados desde 2022 puso números a una sospecha que en el 15 de Abril se repite hace años: el Tatengue es el segundo equipo más perjudicado por la tecnología en el fútbol argentino.
En un ambiente donde cada penal discutido desata una tormenta y cada gol anulado alimenta teorías conspirativas, el estudio del matutino nacional analizó las cinco temporadas de VAR en la Liga Profesional (2022-2026) y ubicó a Unión en un podio incómodo.
El saldo tatengue es de -15: 41 decisiones cambiadas en su contra y apenas 26 a favor sobre 189 encuentros disputados. Solo Newell's (-17) aparece peor en todo el país. Su rival de este viernes, Vélez, también está en rojo con -13.
El año de mayor intervención tecnológica
El informe señala que 2026 marcó un récord: 0,40 modificaciones por partido en promedio. Además, el 53% de los penales cobrados en el fútbol local se otorgan recién después del llamado desde Ezeiza.
En ese contexto, el equipo de Leonardo Madelón acumula un saldo desfavorable de -5 en lo que va del año, ubicándose entre los más golpeados del torneo junto a Estudiantes de Río Cuarto y Defensa y Justicia.
Las jugadas que calaron hondo
El repaso por los fallos que afectaron al Tatengue incluye el gol anulado a Joaquín Mosqueira sobre la hora ante Independiente (VAR: Gastón Monsón Brizuela), las expulsiones de Cristian Tarragona frente a Instituto y de Julián Palacios ante Aldosivi, y el recordado tanto de Mateo Del Blanco anulado a los 98 minutos en Mendoza ante Independiente Rivadavia.
El contraste con otras instituciones es notable: Barracas Central exhibe un saldo favorable récord de +25 (42 fallos a favor y solo 17 en contra), mientras que Boca muestra un +10. En Santa Fe, en cambio, cada intervención de la tecnología suele dejar un trago amargo.
La previa: ganar, esperar y pelear contra el contexto
Las declaraciones que recupera la investigación —desde Stefano Di Carlo advirtiendo que "hay un señor jugando con un celular para ver cómo terminan las cosas" hasta Juan Sebastián Verón señalando que el sistema puede "manipular el momento de un partido"— toman un sentido especial en la antesala de la última fecha.
Este viernes a las 19:15, cuando la pelota ruede ante Vélez en el 15 de Abril, Unión se jugará el todo por el todo: está obligado a ganar y a depender de lo que pase en las canchas de Independiente y San Lorenzo para mantener la ilusión de los octavos de final.
El pueblo rojiblanco lo sabe: enfrente no estará solo el Fortín. El equipo de Madelón deberá vencer a la calculadora, a las matemáticas de la tabla y, sobre todo, a la sombra de un VAR que durante cinco años le dio la espalda.