El Canalla recibe a Estudiantes de Río Cuarto con la obligación de ganar, pero su suerte está atada a lo que pase con Boca y Argentinos. ¿Alcanza con hacer los deberes?
Rosario Central se juega este sábado una carta decisiva en su pelea por el título de la Liga Profesional. El equipo que dirige Jorge Almirón recibe a Estudiantes de Río Cuarto, ya descendido, en el marco de la decimosexta fecha del Torneo Clausura. Sin embargo, el Canalla no depende de sí mismo para consagrarse: necesita una serie de resultados ajenos que le permitan gritar campeón.
El conjunto rosarino marcha tercero en la tabla anual con 59 puntos, apenas uno por debajo de Boca y Argentinos Juniors. Esa diferencia mínima lo obliga a mirar de reojo lo que ocurra en los otros partidos de la jornada, donde el Xeneize se medirá con Defensa y Justicia y el Bicho hará lo propio frente a Huracán.
El escenario más probable: ganar y esperar
La vía más directa para que Central se corone pasa por hacer su tarea y cruzar los dedos. Si derrota a Estudiantes de Río Cuarto y ni Boca ni Argentinos Juniors logran ganar sus respectivos compromisos, el título quedará en manos del Canalla.
Ese panorama no resulta descabellado si se tiene en cuenta la irregularidad de los rivales directos, aunque el equipo de Almirón sabe que cualquier tropiezo propio podría dejar pasar una oportunidad histórica.
La remontada que ilusiona
Central llega a esta definición después de protagonizar una levantada notable en las últimas fechas. Ganó siete de sus últimos ocho partidos y empató el restante, una racha que le permitió meterse de lleno en la pelea por el campeonato.
Ese envión no solo lo mantiene con vida en la tabla anual, sino que además le aseguró un lugar en los playoffs del Torneo Clausura. En la Zona B, el Canalla comparte la cima con Argentinos Juniors y Gimnasia y Esgrima La Plata, todos con 31 puntos.
El milagro que necesitaría si empata
Incluso un empate ante el equipo cordobés le daría a Central una mínima chance de ser campeón, aunque en ese caso las condiciones se vuelven casi imposibles. Argentinos Juniors tendría que perder con Huracán y Boca debería caer por más de seis goles ante Defensa y Justicia para que el título viaje a Rosario.
Se trata de un escenario que raya lo milagroso, pero que en el fútbol argentino nunca se descarta del todo. La ilusión está intacta y el Canalla se aferra a cualquier posibilidad matemática para dar la vuelta.
Los resultados que necesita Central
En resumen, las combinaciones que le permitirían a Rosario Central consagrarse campeón de la Liga Profesional son dos:
— Derrotar a Estudiantes de Río Cuarto y que ni Boca ni Argentinos Juniors ganen sus respectivos partidos.
— Empatar con Estudiantes de Río Cuarto, que Argentinos Juniors pierda y que Defensa y Justicia golee por más de seis goles a Boca.
El sábado se sabrá si el sueño del bicampeonato se hace realidad o si la ilusión queda en la puerta del título.