Unión publicó el informe del cuatrimestre junio-septiembre y el número que dejó al descubierto el déficit mensual obligó al tesorero a salir a hablar. La compra de Casa Unión tiene mucho que ver, pero Rosso explicó cómo piensa sostener las cuentas del día a día sin resignar el predio.
Unión hizo público el informe contable del cuatrimestre que va de junio a septiembre y el resultado puso en alerta a la dirigencia. El club arrastra un déficit operativo mensual que ronda los 621,8 millones de pesos, una cifra que obligó al tesorero Rodrigo Rosso a salir a explicar el momento financiero de la institución.
Lo hizo en diálogo con Radio Gol (FM 96.7), donde no maquilló la situación: "La situación económica es tremendamente complicada; a veces los tiempos financieros te obligan a manejar otros márgenes", sostuvo el encargado de las finanzas rojiblancas.
El peso de Casa Unión en las cuentas
Una parte central del desequilibrio tiene que ver con la compra de Casa Unión, el predio de Casasol que pertenecía a la familia Malvicino. Consultado sobre si la operación respondió a una convicción institucional o a la urgencia del contexto, Rosso fue claro: "Nosotros siempre dijimos que ese predio tenía que ser de Unión. Si las circunstancias te ayudan para que esa posibilidad se acelere, hay que aprovecharlo".
El tesorero reconoció que el timing no fue el ideal. "Nos dijeron 'miren que hay que salir a venderlo' y tuvimos que actuar, aunque quizás no era el contexto ideal para semejante inversión porque veníamos de vacaciones altas y sin grandes ventas de jugadores", explicó.
Según detalló, el déficit mensual incluye como componente clave el compromiso asumido por las cuotas del predio. Aun así, defendió la ingeniería financiera para que el día a día del club no se resienta: "Buscamos observar todo meticulosamente y cuidar que esto no desequilibre el presupuesto cotidiano de Unión. Queremos que el club tenga las dos cosas: el patrimonio del predio y las cuentas ordenadas".
El cruce por las otras opciones de predio
Uno de los pasajes más tensos de la entrevista llegó cuando se recordó aquella reunión dirigencial en la que se deslizaron alternativas de predios, entre ellas una que pertenecía a Luis Spahn. Ante la consulta sobre si aquello fue una chicana o desinformación, Rosso prefirió bajar el tono.
"Creo que fue una presentación honesta pero muy pobre de argumentos. Es como si te digan 'dejá de alquilar y andá a comprar una casa', pero cuando preguntás cuál, cuánto vale o cómo se paga, no hay respuestas", comparó. Y agregó: "Nosotros para comprar al lado de la Tatenguita o avanzar con Casa Unión necesitamos certezas y planes de pago claros".
Mensaje al socio y respaldo en los números
De cara a los próximos meses institucionales, el tesorero apuntó directo al socio: "Buscamos que todo sea lo más claro posible. Al fin y al cabo, cuando vas a una Asamblea, siempre hay condimentos políticos y emocionales que uno no puede manejar, pero nuestra gestión se respalda con los números sobre la mesa".
