Lorena Rotella acaba de recibir en Casa de Gobierno el papel que le da vida legal a su fundación. Detrás de ese trámite hay una provincia con más de 10.000 instituciones y un número que creció fuerte en tres años.
La Fiscalía de Estado de Tucumán entregó 50 personerías jurídicas y certificados de normal funcionamiento a organizaciones, asociaciones y entidades de distintos puntos de la provincia. El acto se llevó a cabo en Casa de Gobierno y estuvo encabezado por la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Valls, junto al fiscal de Estado Adjunto, Raúl Ferrazzano, el director de Personas Jurídicas, Aldo Madero, el subdirector Pablo Cosiansi y otros funcionarios de la repartición.
La entrega se inscribe en un trabajo sostenido durante tres años que, desde el comienzo de la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, permitió otorgar cerca de 2.500 personerías jurídicas en toda la provincia. La finalidad es acompañar a las instituciones que llevan adelante actividades sociales, deportivas, culturales, educativas y comunitarias.
Un vínculo que se profundiza con el tercer sector
Ferrazzano subrayó el alcance de la política y el lazo que la Fiscalía de Estado pretende consolidar con las organizaciones. “En el día de hoy hemos entregado 50 personerías jurídicas a instituciones de distintos lugares de la provincia, en un trabajo que ya lleva tres años y cerca de 2.500 personerías entregadas desde el inicio de la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo”, señaló.
El funcionario explicó que el organismo resolvió afianzar la relación con entidades que trabajan en diversos sectores de la sociedad, con especial atención a aquellas que atienden las necesidades de poblaciones vulnerables. “En la Fiscalía, junto a Gilda Pedicone, hemos decidido articular y fortalecer el vínculo con importantes instituciones que realizan un trabajo extraordinario. A partir del otorgamiento de la personería, comenzamos a trabajar de manera articulada entre el Estado provincial y esas prestigiosas instituciones”, afirmó.
Qué habilita la personería y qué obliga
Ferrazzano detalló que la personería jurídica representa un reconocimiento legal que habilita a las organizaciones a desenvolverse formalmente, firmar convenios y recibir recursos. A la vez, trae aparejadas obligaciones: cumplir con sus estatutos, rendir cuentas y presentar balances.
“Lo más importante es que esto nos posibilita realizar un trabajo articulado dentro de un Estado provincial presente, junto a instituciones que tienen presencia en toda la provincia, para llegar a los distintos sectores de nuestra querida provincia”, remarcó.
El fiscal adjunto también puso en dimensión el peso del tercer sector en Tucumán y la variedad de organizaciones que se desenvuelven en distintos ámbitos. “El abanico es muy grande porque nuestra provincia tiene una vida institucional del tercer sector muy rica, con más de 10.000 instituciones que están desenvolviéndose en distintas actividades”, indicó.
Una fundación que da sus primeros pasos
Entre las entidades reconocidas está la Fundación Alianza Lograr Iberoamérica. Su presidenta, Lorena Rotella, abogada y mediadora, valoró el acompañamiento recibido durante el proceso de constitución de la organización.
“Acabamos de recibir el inicio de la vida de nuestra fundación aquí, en Casa de Gobierno, de la mano de los representantes de Fiscalía y de Personas Jurídicas. Quiero agradecer porque fue un acto muy emotivo y humano, donde conocemos muchísimas realidades de Tucumán a partir de las personas que vienen con sus asociaciones y fundaciones”, expresó.
Rotella también destacó la atención del personal de las áreas que intervienen en los trámites y alentó a quienes tienen iniciativas comunitarias a formalizar sus proyectos. “Anímense, si tienen algo para aportar a la sociedad, a acercarse a la Dirección de Personas Jurídicas para ver cuál es el formato que mejor les corresponde y poder sembrar una semillita en la sociedad”, manifestó.
Con la personería y el certificado de normal funcionamiento, las organizaciones acceden a herramientas legales para desarrollar sus actividades, consolidar su estructura institucional y ampliar sus posibilidades de vinculación tanto con el Estado como con la comunidad.

