Trepó las rejas de un consultorio en pleno centro y lo que se llevó en menos de un minuto indignó a los vecinos
Vecinos de Santa María al 300 están hartos: los robos se repiten desde hace años y el último quedó filmado. Una joven difundió las imágenes y apuntó contra la falta de respuestas.
Los vecinos de la calle Santa María al 300, en la ciudad de Neuquén, conviven desde hace años con una seguidilla de robos que no se detiene. El último episodio ocurrió el domingo alrededor de la 1.40 de la madrugada y quedó registrado por las cámaras de seguridad del sector.
Una joven que trabaja en la zona dialogó con LM Neuquén y describió la mecánica del robo: un hombre trepó las rejas de un consultorio, se metió al patio y arrancó las luces led. "En menos de un minuto ya había saltado nuevamente hacia la vereda para emprender la huida", detalló la damnificada.
Una zona tranquila de día, un blanco de noche
Según la testimoniante, se trata de una calle que durante el día es muy tranquila, pero que al caer la noche se convierte en un objetivo fácil para los delincuentes. Los robos no distinguen entre viviendas particulares y comercios: los ladrones se aprovechan de cualquier circunstancia para llevarse objetos de valor o elementos insólitos, como las luces led.
El episodio del domingo no fue aislado. Antes, en el mismo lugar, robaron una manguera. Y durante el verano pasado, un local de indumentaria sufrió tres robos seguidos: "Les rompieron los vidrios y se llevaron mercadería. En casas familiares se han llevado bicicletas y otros objetos", indicó la joven.
El video como herramienta para identificar al sospechoso
Harta de la situación, la joven decidió difundir públicamente las imágenes del último robo con una doble intención: visibilizar el problema y aportar datos que permitan identificar al responsable. Según lo que pudieron observar a través de las cámaras, el sujeto llevaba puesto un mameluco refractario, gorra y guantes. "También se observa que tiene barba. La idea de difundir el video también tiene como objetivo identificar a esta persona y que la Policía pueda hacer algo al respecto", agregó.
Los vecinos, por su parte, vienen organizándose desde hace un tiempo para identificar a las personas sospechosas que merodean por el sector mediante sus cámaras de seguridad y, de esa manera, tomar recaudos.
La denuncia policial ya fue realizada, aunque hasta el momento no se pudo dar con el ladrón. "En la misma calle ya robaron muchas veces. Hoy es uno, pero mañana le puede tocar a cualquier otro vecino. Es realmente indignante, sea lo que sea que se lleven, da mucha bronca", expresó la joven.
El antecedente de la obra paralizada
La preocupación por la seguridad en la zona no es nueva. En 2025, una construcción paralizada en Santa María y Juan B. Justo, a tres cuadras del lugar de los robos recientes, se convirtió en foco de inquietud por la presencia de personas en situación de calle y hechos de violencia.
Una vecina había contado en aquel momento que la obra llevaba años sin actividad y nunca tuvo sereno ni medidas de seguridad: "Al principio no había nadie, pero después empezaron a aparecer ocupantes y, si bien antes no generaban problemas, desde hace un tiempo la situación cambió".
El principal foco de alarma fue un hombre que frecuentaba una parroquia cercana para pedir ayuda y que luego habría comenzado a tener actitudes agresivas. El miedo se instaló entonces en los alrededores del edificio y muchos vecinos, especialmente las personas mayores, optaron por evitar transitar por allí.