Los despidos en Urbano cayeron sin aviso y los trabajadores no piensan moverse: la planta está tomada y las entregas de Mercado Libre, frenadas. Esperan una respuesta que todavía no llega.
La distribución de paquetería en la Capital quedó paralizada de punta a punta. Trabajadores de Urbano, la firma de logística y correo privado, tomaron la planta operativa local en rechazo a una tanda de despidos que, según los delegados, se notificaron sin aviso previo ni una explicación consistente.
La medida de fuerza es por tiempo indeterminado y ya tiene un efecto directo sobre el terreno: las unidades de reparto no pueden entrar ni salir del predio. Con el portón bloqueado, el servicio de distribución se interrumpió por completo en la ciudad.
Mercado Libre, el más golpeado
Entre los servicios alcanzados, Mercado Libre es el que concentra el mayor volumen de envíos detenidos. Comercios y vecinos que habían programado compras quedaron sin recepción ni despacho de sus pedidos, y el circuito comercial de la Capital empezó a sentir el freno.
La decisión de tomar el depósito salió de una asamblea del personal, que se reunió después de confirmarse las cesantías. Los delegados sostienen que los despidos llegaron de golpe y sin justificación clara.
La advertencia de los delegados
En medio de la protesta, los representantes gremiales dejaron en claro que no piensan retroceder. «No nos vamos a mover de acá hasta que la empresa dé una respuesta, reincorpore a los compañeros o abra un canal formal de negociación con la autoridad laboral», expresaron.
El conflicto sigue escalando y ahora la atención está puesta en la Secretaría de Trabajo, de la que se espera la intervención para dictar la conciliación obligatoria. Hasta que eso ocurra, el movimiento de encomiendas continúa totalmente detenido en la Capital y las entregas a domicilio, frenadas.