Paraná se llenó de mosquitos y en la farmacia aparece un precio que sorprende
Con las lluvias y el calor, los mosquitos coparon Paraná y la demanda de repelentes se disparó. En la farmacia, el precio de la opción para chicos llama la atención: ¿cuánto sale protegerse?
Tras las lluvias y con la suba de temperatura, la demanda de repelentes se disparó en las farmacias de Paraná. El farmacéutico Francisco Mateos contó a Elonce qué se consigue, cuánto sale y qué recaudos conviene tomar para esquivar las picaduras y el dengue.
El combo de humedad y calor volvió a poner a los mosquitos en el centro de la escena en la capital entrerriana y sus alrededores. Ese escenario se traduce en consultas y compras de protección en las farmacias, según constató el medio durante una recorrida por Farmacia Moderna.
Cuánto cuesta protegerse
Los valores arrancan en los $5.000 y trepan hasta los $20.000, siempre de acuerdo con la presentación y las características de cada fórmula. "Tenemos variantes en precio, arrancan desde los 5.000 pesos. Tenemos otros en crema que rondan los 10.000 y hasta 20.000 pesos para niños", precisó Mateos.
El abanico incluye cremas y aerosoles, con concentraciones distintas que se traducen en tiempos de cobertura diferentes: algunas fórmulas aguantan más horas y otras piden retoques más seguidos. También hay versiones hipoalergénicas para quienes necesitan cuidados especiales.
"Tenemos diferentes tipos, ya sea en crema o en spray. Vienen en diferentes concentraciones, las cuales algunas duran mayor parte en el tiempo y otras menos", agregó el profesional.
No todos sirven para cualquier edad
Uno de los puntos que más consultas genera es el uso en chicos. Existen formulaciones infantiles, incluso para menores de dos años, y la concentración de los componentes cambia según el producto. "Tenemos repelente para niños, para menores de dos años. Lo que modifica por ahí es el tema de la concentración", indicó.
La recomendación es leer la edad mínima autorizada en el envase y seguir las indicaciones del fabricante. En bebés y niños pequeños conviene consultar con un profesional de la salud antes de aplicar, porque no todos los principios activos están habilitados para las mismas edades.
Mateos también remarcó que la elección depende del lugar donde se va a usar: no es lo mismo una actividad al aire libre que la permanencia dentro de la casa.
El agua estancada, el enemigo de fondo
Más allá del repelente, el farmacéutico subrayó que la prevención empieza en casa, sobre todo después de las lluvias, cuando se juntan recipientes con agua. "Algunas precauciones son evitar tener aguas estancadas en casa y demás. Por ahí lo que es la protección, como mencionábamos, con el uso de repelente, más ahora que se viene el verano", expresó.
Eliminar todo lo que acumule agua es clave para reducir los criaderos del Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue. Por eso conviene repasar patios, jardines, canaletas, baldes y macetas que puedan transformarse en reservorios.
El especialista vinculó directamente el clima con el movimiento en el mostrador: "Más que nada con esta lluvia, que sale el sol y demás, suele aumentar la demanda".
Protector solar y repelente: el orden importa
Con el verano encima, Mateos recordó que la piel también necesita protección frente al sol y que ambos productos pueden convivir en la rutina diaria, siempre con una condición: respetar el orden y el tiempo entre uno y otro.
"El uso de protector más el uso de repelente tiene que ser con esa diferencia de media hora", señaló. La indicación es aplicar primero el protector solar y, unos 30 minutos después, el repelente, siguiendo las instrucciones de cada envase.
El consejo no apunta solo a quienes van a una pileta o a la playa: la protección solar también debe formar parte de las actividades habituales al aire libre.