Las universidades de Salta, Jujuy y Catamarca ya se sentaron a definir qué perfiles va a pedir la minería, pero los programas concretos todavía no llegan. Qué reclaman desde la Mesa del Litio.
Las casas de estudio de Salta, Jujuy y Catamarca se sumaron a las mesas de trabajo de la Mesa del Litio para definir qué perfiles profesionales va a necesitar la industria. La apuesta es que el crecimiento de los proyectos no encuentre a las comunidades locales sin personal formado.
El eje de formación de recursos humanos es uno de los puntos que más consenso genera entre los tres gobiernos. La idea es cruzar la oferta educativa con la demanda concreta de las empresas que ya operan en la región, para ampliar las chances de empleo de quienes viven cerca de los yacimientos.
Qué competencias pide la minería
El intercambio entre universidades, organismos públicos y compañías busca identificar conocimientos y habilidades que hoy no están cubiertos por los planes de estudio. Con ese diagnóstico, se pretende armar respuestas formativas que acompañen el desarrollo de los proyectos.
Para las tres provincias la discusión tiene peso propio: de ella depende la posibilidad de incorporar trabajadores locales y fortalecer las capacidades técnicas de sus comunidades. La articulación entre el sector público, el privado y la academia aparece como la herramienta para que el crecimiento minero no llegue con personal de afuera.
Sin embargo, las iniciativas presentadas todavía son una agenda de trabajo. Deberán traducirse en programas concretos, con objetivos y mecanismos de implementación definidos.
Una base de datos a diez años
La planificación de la infraestructura es el otro gran tema de la agenda regional. Salta, Jujuy y Catamarca avanzan en una base de datos coordinada que permitiría proyectar la evolución de los emprendimientos mineros durante la próxima década.
El relevamiento abarca proyectos en todas las etapas, desde la exploración hasta la explotación, e incluye posibles ampliaciones de la capacidad productiva de las operaciones que ya están en marcha.
Con esa información se busca anticipar las necesidades de inversión en rutas, energía y ferrocarril, además de la ampliación de las redes de gas. El ministro de Minería de Jujuy, José Gómez, explicó que el propósito es contar con una cartera de proyectos que relacione los tiempos de desarrollo de cada emprendimiento con las obras necesarias para acompañarlo.
La iniciativa procura dejar atrás una planificación limitada a cada jurisdicción y avanzar hacia una mirada regional. Así, las provincias integradas en la Mesa del Litio buscan fijar prioridades y tener información que facilite la articulación de futuras inversiones, tanto públicas como privadas.
«La orientación en las universidades es parte del trabajo»
Anticipar cuándo arrancarán las nuevas operaciones y qué requerirán en materia de empleo es clave para organizar la formación y orientar a los jóvenes que están por elegir una carrera. Así lo planteó la secretaria ejecutiva de la Mesa del Litio, Fernanda Avila.
«Eso es parte del trabajo que estamos haciendo con el BID: detectar los cuellos de botella, identificarlos y establecer estrategias para abordarlos. Es un trabajo en curso, que queremos terminar para fin de año. Buscamos que se nutra de lo que nos cuenten los proveedores, las empresas, los sindicatos y las universidades», explicó la diputada nacional por Catamarca.
Avila señaló que las tres provincias avanzan en un plan estratégico regional que tiene a la capacitación de proveedores y a los perfiles profesionales que necesita la minería como ejes del trabajo conjunto con universidades y empresas.
«Estamos elaborando con el BID y el Banco Mundial una hoja de ruta que abarca muchos ejes: capacitación, capital humano, infraestructura, ambiente, agua, regalías y tributos. Hoy estamos poniendo el foco en proveedores, con el acompañamiento de organismos internacionales como la OIT, CAF y CEPAL», puntualizó.
La funcionaria contó que en las mesas de trabajo y talleres «conversamos sobre los desafíos que tenemos, pero también queremos plantearnos objetivos específicos con líneas de acción concretas». Según remarcó, los intercambios dejaron al descubierto necesidades de financiamiento y capacitación para los proveedores. «Ya empezamos a trabajar sobre ellas», afirmó.
En esa línea, sostuvo que el crecimiento de la industria exigirá más trabajadores calificados y tecnología. Y remarcó que «la formación en las universidades es parte del trabajo de coordinación» dentro de la estrategia minera regional.
«Cada provincia, más allá de lo que haga la Mesa del Litio, tiene sus propias líneas de capacitación, financiamiento y preparación de la mano de obra. La idea es coordinarlas y aunar esfuerzos, porque veíamos que muchas veces se duplicaban, como pasa en muchas áreas. Una vez que detectamos una necesidad, tenemos que buscar asistencia y alianzas estratégicas, tanto con el sector privado como público», resaltó.
Avila se mostró convencida de que «ordenarnos internamente y coordinarnos nos hará más fuertes y permitirá que las iniciativas tengan un mayor alcance. Ese es el primer desafío. Por eso también participa la OIT con la CTIO-Litio, un espacio que viene trabajando fuertemente en la capacitación del capital humano».
La legisladora agregó que hay una experiencia en formación que Salta, Catamarca y Jujuy esperan llevar a escala regional. «Lo que busca la Mesa del Litio es coordinar para no duplicar esfuerzos e identificar claramente hacia dónde queremos ir: eso hará mucho más fácil llegar al objetivo», acotó.