En el norte de Salta producen una miel premium y libre de agrotóxicos, pero hoy no tienen cómo certificarla ni venderla fuera de la zona. La obra que puede cambiarles el futuro a más de 30 familias ya está en marcha y busca apoyo para terminarse: así se puede colaborar.
En el extremo norte de Salta, en Santa Victoria Este, un grupo de más de 30 apicultores produce una miel que está libre de agrotóxicos y tiene calidad premium. Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada los obliga a venderla puertas adentro, sin poder certificarla ni sacarla a otros mercados. Para cambiar esa realidad, el Centro Misionero Franciscano Santa Teresita impulsa la construcción de una sala comunitaria de extracción y lanzó una campaña para reunir $30 millones.
La obra ya muestra avances importantes, pero todavía no llegó a su etapa final. El financiamiento que se busca permitirá terminarla y poner las instalaciones al servicio de los productores criollos y de comunidades originarias de la zona, según informó El Tribuno.
Qué cambia con la sala de extracción
Fray Martín Caserta, que acompaña la iniciativa, explicó que el objetivo central es darles a los apicultores un espacio adecuado para la extracción, cumplir con las condiciones sanitarias y avanzar hacia la habilitación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
"Estamos acompañando a los productores apícolas de la zona de Santa Victoria Este, donde queremos mejorar la calidad del producto en cuanto a lo que es el cuidado de la extracción de la miel. Por eso queremos hacer una sala de extracción donde SENASA pueda habilitarnos para que ese producto sea certificado y, de algún modo, poder comercializarlo de una mejor manera", señaló Caserta.
Hoy, una de las principales dificultades que enfrentan los apicultores está relacionada con las posibilidades de comercialización. Según el religioso, las condiciones de producción y la falta de infraestructura limitan las alternativas para ofrecer la miel fuera del ámbito local.
"Para los productores de la zona es muy importante porque, si no, la miel tienen que dejarla en la zona y conseguir allí a los vendedores o compradores. Nosotros queremos mejorar la calidad de la extracción, certificar por SENASA y, de esa manera, poder sacarla desde Santa Victoria a cualquier lugar de la provincia", explicó.
Una miel con características propias
Caserta destacó la calidad del producto que se elabora en esta región del Chaco salteño. A su entender, se trata de una miel con particularidades que merece ser reconocida y comercializada en mejores condiciones.
"Una de las cosas más importantes que tiene esta miel es que está libre de agrotóxicos y tiene una calidad premium. Por eso queremos darle un valor agregado a una miel que ya de por sí es muy buena y de alta calidad", afirmó el fraile.
La iniciativa apunta a preservar esas cualidades mediante procedimientos de extracción adecuados y un espacio preparado para cumplir con las exigencias bromatológicas. La certificación sanitaria es uno de los objetivos del proyecto y todavía constituye una instancia pendiente.
Productores que se preparan desde hace tiempo
Detrás de la construcción existe también un proceso de preparación de los propios apicultores, que desde hace tiempo participan en capacitaciones para fortalecer su actividad.
Caserta remarcó que la obra representa mucho más que una mejora edilicia, ya que podría traducirse en mayores oportunidades económicas para las familias que dependen de la apicultura.
"Los productores se vienen preparando hace mucho tiempo, se vienen capacitando y hoy creemos que este paso es un salto cualitativo. También queremos que sea cuantitativo para mejorar la calidad de vida de muchos de los productores de nuestra zona", expresó.
El religioso destacó especialmente la participación de productores criollos y originarios de distintas comunidades de Santa Victoria Este, que encontrarían en la sala de extracción una herramienta compartida para potenciar su trabajo.
La propuesta busca consolidar un espacio comunitario donde los apicultores puedan realizar el proceso de extracción en mejores condiciones, cuidar la calidad de la miel y fortalecer las posibilidades de comercialización de una producción que ya tiene presencia en la región.
Cómo colaborar con la campaña
Para concretar el objetivo todavía resta finalizar la construcción. Desde el Centro Misionero Franciscano Santa Teresita señalaron que necesitan recaudar $30 millones para completar la obra, por lo que lanzaron una campaña solidaria dirigida a personas, instituciones y organizaciones que deseen colaborar.
"Cada aporte, grande o pequeño, nos acerca a terminar este espacio comunitario", expresaron los organizadores.
Quienes deseen contribuir económicamente pueden hacerlo mediante una transferencia bancaria a nombre de la Orden de Frailes M V San Franc, a través del Banco Macro, utilizando el alias cmfsantateresita.
También pueden comunicarse con el Centro Misionero Franciscano Santa Teresita mediante su cuenta de Instagram, @cmf.santa.teresita, o por correo electrónico a [email protected], para obtener más información sobre la campaña.
Con la obra en marcha y la recaudación abierta, el desafío es conseguir los recursos necesarios para finalizar las instalaciones y convertirlas en una herramienta de trabajo para las familias apicultoras del norte salteño.