La crecida del Paraná no da tregua y Corrientes mueve sus fichas en tres puntos clave
¿Qué tres puntos de Corrientes quedaron bajo la lupa por la crecida del Paraná y qué obras se activaron para frenar el avance del agua?
El Gobierno de Corrientes puso en marcha un esquema de contingencia para amortiguar los efectos del fenómeno de El Niño y de la crecida del río Paraná, con una mirada que excede la urgencia: la idea es que las obras de infraestructura sigan ejecutándose aun cuando el agua baje.
Así lo planteó el ministro de Obras y Servicios Públicos, Jorge Meza, quien subrayó el trabajo coordinado entre el Estado provincial, los municipios y el sector privado para dar respuestas rápidas en materia hídrica y vial.
Según el funcionario, anticiparse a los problemas permite al equipo provincial «estar mejor preparados» y actuar con velocidad cuando aparecen complicaciones.
Dónde está puesta la lupa
El monitoreo oficial se concentra en los puntos más vulnerables al avance del río Paraná. Los ojos están puestos en Paso de la Patria, Itatí y la isla Apipé, las zonas que requieren mayor atención por su exposición a la crecida.
Para garantizar el drenaje y no perder conectividad, las tareas incluyen canalización, profundización y limpieza de cauces. A eso se suman reparaciones de puentes, alcantarillas y tramos de rutas castigados por las lluvias intensas.
Las obras que se vienen en la Capital
En la ciudad de Corrientes, el ministerio avanza con la ampliación y readecuación de un ducto pluvial en el barrio Santa Rosa, una intervención pensada para mejorar el escurrimiento urbano.
En paralelo, se proyecta el arranque de trabajos en la calle Padre Borgatti, en el barrio Cambá Cuá. La ejecución se ajustará al clima para no generar cortes prolongados sobre el tránsito de la Costanera, según precisó Meza.
Un plan que mira más allá de la emergencia
La gestión provincial no se queda en la coyuntura. El ministro confirmó que se está elaborando un plan maestro de infraestructura hidráulica destinado a intervenir en puntos estratégicos de la Capital y del Interior.
«Van a continuar haciéndose aun cuando pasen los efectos de la corriente del Niño», aclaró el funcionario, en línea con los desafíos estructurales que impone el cambio climático en la región.
El despliegue involucra a varias áreas del Estado: Vialidad, el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente y las carteras de Educación, Seguridad y Desarrollo Social, además de actores privados.
Asistencia a los municipios y albergues
En el plano comunal, la Provincia ofrece asistencia técnica y operativa para facilitar el escurrimiento en las cuencas hídricas. Un ejemplo es Esquina, donde se trabaja en la reparación de los desagües pluviales.
Meza remarcó la premisa institucional con la que se distribuyen los recursos: «El Gobernador no hace ningún tipo de distinción por cuestiones políticas ante esta situación».
El abordaje integral también contempla los albergues para los afectados. Se registran mejoras en la Casa del Peregrino de Itatí, destinada a alojar a familias evacuadas, y refacciones en los centros de recepción que maneja el Invico en Paso de la Patria.
Rutas 27 y 127: la apuesta vial sigue firme
Pese a las dificultades para conseguir financiamiento internacional en el actual contexto nacional, la Provincia ratificó su decisión de seguir adelante con proyectos viales de gran escala.
Como antecedente reciente, se realizaron las audiencias públicas por las obras en las rutas 27 y 127, coordinadas por Vialidad y la Unidad Central de Administración de Programas con Financiamiento Internacional, que depende del Ministerio de Hacienda.