El gobernador ya tiene casi listo el proyecto para que estatales pasen a empresas privadas, y un exdiputado salió a marcar qué puede pasar con esos trabajadores cuando el Estado deje de poner plata. Lo que reclamó por los miles de becados de Catamarca Incluye.
El exdiputado Juan Denett salió a cuestionar el plan del gobernador Raúl Jalil para que empleados públicos de planta permanente pasen al sector privado y advirtió que el mecanismo puede terminar en “despidos encubiertos”. Su planteo llegó cuando el mandatario provincial ya anticipó que en pocos días la iniciativa quedará definida.
Para el dirigente corpaccista, la propuesta no es aislada: la leyó como una réplica de lo que ocurre en la órbita nacional. “Alineándose con el gobierno nacional y siguiendo la doctrina de la motosierra, nuestro gobernador plantea como opción para fomentar la cultura del empleo privado pasar empleados públicos de planta permanente al sector privado”, disparó.
El punto que más le preocupa
Denett no apuntó solo contra la idea de fondo. También puso bajo la lupa las condiciones del sector privado para absorber a esos trabajadores. Según su lectura, ese ámbito atraviesa una situación de inestabilidad, con despidos y cierre de fábricas, pymes y comercios que atribuyó a la gestión de Javier Milei.
Con ese panorama, calificó la propuesta como “ironía pura y una caradurez extrema”.
Su objeción más filosa apareció cuando analizó la posibilidad de que el Estado siga pagando una parte del salario de quienes se incorporen a empresas, un mecanismo que Jalil ya había mencionado en anuncios previos. Para Denett se trata de un “subsidio encubierto al sector privado”, y ahí abrió el interrogante sobre qué pasará cuando ese aporte provincial se termine.
“¿Qué va a pasar cuando ese subsidio se corte? Esta historia de futuros despidos ya la vimos”, alertó.
La comparación con Catamarca Incluye
El exlegislador contrapuso la iniciativa oficial con la realidad de los becados del programa Catamarca Incluye. Aseguró que son más de 5.000 y recordó que el plan nació durante la gestión de Jalil, en 2020.
“Antes de pensar en achicar el Estado debería buscar la forma de hacerlo más eficiente”, reclamó, y pidió que la Provincia garantice la estabilidad laboral de ese universo de beneficiarios antes de avanzar con cualquier reducción de la planta estatal.
El reproche también tuvo un costado partidario. “Debería recordar, Sr. gobernador, que a usted lo puso el Partido Justicialista, y el Peronismo siempre busca la justicia social y el bien común”, le marcó.
Por último, dejó un consejo directo para los trabajadores estatales que puedan recibir una oferta de traslado: “Piensen bien antes de aceptar un pase a un privado que no saben qué estabilidad a futuro van a tener”.