El superdeportivo argentino que ya coquetea con las rutas de Neuquén y Río Negro
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El superdeportivo argentino que ya coquetea con las rutas de Neuquén y Río Negro

Un superdeportivo argentino ya tiene precio estimado y una tirada casi imposible de conseguir: los coleccionistas de Neuquén y Río Negro están en la mira de sus creadores, aunque el número final que deberán desembolsar todavía no está cerrado.

Un grupo de ingenieros, diseñadores y técnicos argentinos se metió de lleno en el terreno reservado a las grandes marcas europeas. El proyecto se llama Eaglon, lo lleva adelante Valtor Company y dio el salto a la escena pública en Autoclásica 2026. Ya no se trata de un boceto: es un biplaza de altas prestaciones pensado, desde el primer trazo, para salir a la calle.

La semilla fue el concept Azor GT, que el equipo había mostrado en la edición previa del mismo encuentro de clásicos. Aquella experiencia sirvió para demostrar de qué eran capaces y abrió la puerta a un desarrollo bastante más ambicioso.

Qué esconde debajo del capó

El Eaglon es un biplaza con motor central trasero. Lleva un V8 atmosférico de 6,2 litros que entrega 501 CV y, según las especificaciones que se anunciaron, acelera de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos. La carrocería combina materiales compuestos y componentes de fibra de carbono.

Al frente del desarrollo técnico está Sergio Arias, secundado por un plantel de profesionales argentinos del rubro automotor: Alejandro Barbeito, Adrián Curcio, Juan Manuel Díaz, Matías Propato y Alejandro Masobrio.

Una serie más corta de lo previsto

Arias confirmó que la tirada final será todavía más reducida de lo que se había anticipado: solo 99 ejemplares. Sobre el precio, aclaró que aún no hay una cifra cerrada, aunque anticipó que quedará por encima de los 300.000 dólares.

«La producción del Eaglon estará limitada a 99 unidades, la base del precio uno no la tenemos definida concretamente porque partirá de la comprensión de todos los costos de homologaciones y ademas que el costo también ira en función de la personalización de los acabados, materiales y variantes de prestaciones que el cliente elija pero consideramos que estará por encima de ese valor», explicó.

El objetivo comercial no es el comprador masivo. «En Valtor apuntamos a coleccionistas y entusiastas de todo el mundo que valoren la exclusividad, el diseño y la posibilidad de formar parte de una propuesta con identidad propia», sostuvo Arias.

La marca no quiere quedarse solo en el auto. El proyecto incluye experiencias ligadas a la moda, la relojería, los vinos, los viajes y la hotelería, con la idea de armar una comunidad alrededor de la pasión por los fierros.

Del Azor GT al Eaglon: qué cambió

El paso de un concept a un vehículo de producción limitada obligó a revisar la arquitectura y también la forma de fabricarlo. «El Azor GT fue el punto de partida para expresar nuestra visión y demostrar lo que éramos capaces de crear», contó Arias.

Y sumó: «Con el Eaglon ampliamos esa ambición: desde el inicio lo pensamos como un vehículo destinado a una producción limitada, con la ingeniería, la funcionalidad y la experiencia del usuario como bases del proyecto».

Entre las soluciones que traerá aparecen un alerón activo, suspensión adaptable, puertas levadizas y techo rígido retráctil. La meta es juntar el rendimiento deportivo con comodidad y facilidad de uso.

Piezas propias y proveedores nacionales

Fabricar un superdeportivo en el país implica desafíos concretos. El plan contempla piezas diseñadas desde cero, mecanizado CNC y materiales como aluminio 7075, acero y fibra de carbono, además de ensayos junto a proveedores locales.

«El gran desafío es combinar las prestaciones esperadas de un superdeportivo con confiabilidad y durabilidad frente a un uso exigente», señaló Arias. Para el ingeniero, los números de aceleración o potencia no alcanzan: la confiabilidad, el mantenimiento y la atención posventa son la base para sostener un proyecto así.

Sobre las chances de producir vehículos exclusivos en el país, fue optimista: «Argentina tiene el talento y la capacidad técnica para desarrollar productos que la representen internacionalmente». Y remarcó: «La pasión impulsa el proyecto; la organización y la constancia permiten consolidarlo».

La Patagonia, en la lista de destinos

Aunque el Eaglon apunta a coleccionistas de varios países, los creadores no descartan compradores argentinos. De hecho, la Patagonia aparece en el mapa. «Sí, contemplamos la comercialización del Eaglon en toda la Argentina, incluidas Neuquén, Río Negro y el resto de la Patagonia, además de los mercados internacionales», confirmó Arias.

La venta se hará directamente desde Valtor Company y cada operación exigirá coordinar la entrega, el mantenimiento y la asistencia técnica. «La ubicación del comprador no será una limitación en sí misma; será fundamental prever las condiciones de entrega, asistencia y mantenimiento para cada destino», indicó.

Con una serie tan chica, la compañía quiere conocer en persona a cada interesado. «Más que una cuestión de posición social, nos interesa que exista una conexión con los valores de Valtor: la pasión por el diseño, la valoración del trabajo y la ingeniería, y el deseo de formar parte de una comunidad».

Qué falta para verlo en la ruta

Después de Autoclásica, Valtor seguirá con los ensayos, la validación de los sistemas y las homologaciones que exige la normativa. Las primeras entregas están previstas para dentro de unos dos años, siempre que se completen todas las etapas técnicas y regulatorias.

El Eaglon encara ahora la parte más difícil: convertir una propuesta técnica en vehículos homologados y listos para circular. Ingeniería, trabajo argentino y la chance de que alguno de estos superdeportivos termine rodando por las rutas patagónicas.

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