¿Qué llevó al capellán Leandro Roldán a hablar de una "cultura de la muerte" en el Día de los Fieles Difuntos? Su mensaje desde el cementerio de Los Altos y el gesto que se repite pese a la falta de asueto.
Este 2 de noviembre, Catamarca se une en el Día de los Fieles Difuntos, una jornada en la que las familias recuerdan a sus seres queridos fallecidos con visitas a los cementerios y participación en misas tanto en la Capital como en el interior provincial. La fecha está dedicada a la oración por los difuntos y a mantener viva su memoria.
En el programa Tiempo Real, de Ancasti Streaming, el capellán de la Catedral Basílica Nuestra Señora del Valle, Leandro Roldán, explicó el sentido religioso de la conmemoración. Desde el cementerio de Los Altos, donde fue convocado para colaborar con el párroco local en una misa, el sacerdote señaló que la Iglesia dedica este día a rezar por el eterno descanso de quienes partieron.
El valor de acompañar el duelo
Roldán destacó la importancia de estar cerca de las familias que atraviesan el duelo. "Es acompañar el dolor. (...) Nosotros nunca vamos a estar preparados para la muerte", sostuvo. En ese marco, explicó que la celebración permite hacer memoria de los seres queridos y elevar una plegaria por su descanso.
El capellán también se refirió a cómo la tradición cristiana aborda la muerte. Consideró que esta fecha renueva la esperanza en la resurrección, uno de los pilares de la fe. "Nosotros no estamos preparados para morir porque no hemos sido creados para la muerte, sino para la vida", afirmó. Y agregó que la fe en Jesucristo, reconocido como vencedor de la muerte, sostiene esa esperanza.
En esa línea, mencionó que las misas, los rosarios y los novenarios ofrecidos por los fieles difuntos son algunas de las expresiones de oración por quienes fallecieron.
Una mirada crítica sobre Halloween
Consultado sobre Halloween, Roldán opinó que se trata de manifestaciones populares que ganaron presencia en distintas comunidades, aunque expresó una mirada crítica desde la fe cristiana. Vinculó algunas de esas prácticas con lo que denominó una "cultura de la muerte" y las contrapuso a la creencia en un Dios que creó al ser humano para la vida. Además, advirtió que niños y jóvenes pueden participar de esas celebraciones sin conocer su significado.
Concurrencia a los cementerios pese a la falta de asueto
Sobre el movimiento de visitantes, el capellán indicó que, al momento de la entrevista, la gente comenzaba a acercarse al cementerio de Los Altos para dejar sus intenciones y sumarse a las celebraciones, a pesar de que no se dispuso asueto provincial. "A pesar de que hoy no se dio el asueto, la misma gente hace lo posible para venir y celebrar y ofrecerlo por sus fieles difuntos", manifestó.