Quince muestras, siete con amebas y una especie que no se pudo identificar: el informe del Malbrán sobre Fiambalá llegó con un resultado que no cierra la investigación.
El Ministerio de Salud de Catamarca recibió los resultados de los estudios que el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI), dependiente de la ANLIS Malbrán, realizó sobre muestras de agua y superficies tomadas en Fiambalá. Los análisis se enmarcan en la investigación epidemiológica y ambiental por el caso de meningoencefalitis amebiana primaria que se detectó en la localidad.
El operativo se puso en marcha después de la muerte de un niño de 10 años oriundo de Fiambalá. Desde ese momento, los equipos sanitarios intentan establecer en qué circunstancia se produjo la exposición a la Naegleria fowleri, el microorganismo que causa la enfermedad. Para eso reconstruyen las actividades y los posibles contactos ambientales del chico durante los 12 días previos a la aparición de los primeros síntomas.
Qué dicen los resultados del Malbrán
De acuerdo con el informe del organismo nacional, se procesaron 15 muestras ambientales: ocho de agua y siete hisopados de superficies. Las técnicas moleculares aplicadas no detectaron material genético de la Naegleria fowleri.
Sin embargo, la observación microscópica arrojó otro dato: en siete de las muestras analizadas se identificó la presencia de amebas, aunque no se pudo determinar a qué especie pertenecen.
El Malbrán fue cuidadoso en sus conclusiones. El informe aclara que un resultado molecular no detectable no alcanza para descartar de forma concluyente la presencia del microorganismo en el ambiente, y tampoco permite establecer ni excluir el lugar exacto donde se produjo la infección.
Los próximos pasos
Con ese panorama, el Ministerio de Salud provincial continuará evaluando los resultados y siguiendo las recomendaciones sanitarias que emitió el Instituto Malbrán, en coordinación con las autoridades de Fiambalá.
Desde la cartera también insistieron en la importancia de sostener las medidas preventivas al usar aguas termales y otros espacios naturales de agua dulce. La recomendación central es evitar las actividades que puedan provocar el ingreso de agua por la nariz.