Cuatro proyectiles en la camioneta y una denuncia que ahora revisan: el crimen de Esperanza suma un dato clave
Cuatro proyectiles aparecieron en el auto y una vieja denuncia contra dos exempleados entró en la mira: lo que los investigadores revisan ahora para reconstruir el crimen de Esperanza.
La investigación por el homicidio de Guillermo Julio Klaren, el vecino de 58 años hallado sin vida el martes dentro de su vehículo en el barrio Kilómetro 10 —conocido como Toma de Agua— de Puerto Esperanza, sumó un elemento de peso: en el interior del rodado se encontraron restos de cuatro proyectiles que podrían haber sido disparados durante el ataque.
El dato fue confirmado por fuentes ligadas a la causa, que precisaron que las pericias en el automóvil, que estaba encendido cuando fue descubierto, siguen en curso. Mientras tanto, hasta la tarde de este miércoles no se habían dado a conocer los resultados preliminares de la autopsia, que buscan establecer la causa exacta de la muerte y otros detalles del hecho.
El robo, casi descartado
Aunque los investigadores manejan varias hipótesis sobre el móvil, la línea del robo habría quedado prácticamente sin sustento. Según las fuentes consultadas, los agresores no se llevaron objetos de valor ni el dinero en efectivo que Klaren tenía tanto en su casa como en el vehículo.
Los pesquisas creen además que los atacantes no ingresaron a la vivienda. Por eso sospechan que la víctima fue abordada cuando se disponía a salir de su domicilio a bordo del coche.
Los últimos minutos
La reconstrucción de las horas previas al crimen aportó otro dato: cerca de las 7.15 del martes, el dueño de casa se levantó y envió un mensaje saludando a su pareja. La mujer respondió, pero después ya no volvió a tener contacto con él.
Con ese panorama, una de las sospechas que cobra fuerza entre los investigadores es que Klaren decidió salir esa mañana, se cambió el calzado —dejó las ojotas y se puso zapatos— y, cuando ya estaba dentro del vehículo para emprender camino, fue interceptado por sus homicidas.
Por ahora no hay identidad de los responsables ni elementos que permitan localizarlos. Tampoco se pudo conseguir testimonio de vecinos que hayan presenciado la secuencia mortal ni imágenes de cámaras de seguridad de la zona que aporten datos relevantes para la causa.
Quién era Klaren
Sobre la víctima se supo que hasta el año pasado trabajó como camionero para una empresa conocida del norte de la provincia. En la actualidad estaba más dedicado a su plantación de yerba y a la venta de chatarras.
En las últimas horas, la Policía continuaba recolectando pistas. En ese marco, ya se tomaron en cuenta varios elementos que deberán ser analizados para determinar si tienen conexión con el hecho. Uno de ellos estaría vinculado a una supuesta denuncia que Klaren habría presentado en su momento contra dos exempleados que, tiempo atrás, manejaban un camión de su propiedad.
