Central hizo su parte y gritó campeón 43 minutos: qué pasó en La Boca para que se le escape
Deportes · Santa Fe

Central hizo su parte y gritó campeón 43 minutos: qué pasó en La Boca para que se le escape

Central ganaba y era campeón desde el minuto 43 del primer tiempo. Todo el Gigante estaba listo para la vuelta olímpica cuando, a segundos del final, llegó la noticia desde La Bombonera que cambió todo.

El sueño del sábado perfecto en Arroyito se desarmó a segundos del final. Central cumplió con lo suyo, venció con autoridad, pero un gol de Boca en la agonía le arrebató el título de la tabla anual cuando el Gigante ya se preparaba para la vuelta olímpica.

El equipo de Jorge Almirón llegó a esta última fecha de la fase regular con las expectativas en su punto más alto. Y no defraudó: hizo la parte que le tocaba en un cierre de carrera en el que venía mirando las espaldas de otros dos competidores directos y no le servía otra cosa que ganar.

Un campeón que duró 43 minutos

Durante el primer tiempo, el Canalla fue campeón desde el minuto 43 hasta el final de su propio partido. El último compromiso no le pesó en absoluto y lo resolvió con la misma autoridad que mostró en las últimas presentaciones.

Pero faltaba la otra mitad de la historia: saber cómo terminaba la jornada en La Bombonera. Allí Boca la pasó mal, aunque encontró la alegría sobre la hora. En el Gigante hubo una reacción extraña, con algunos hinchas que creyeron que el partido había terminado o que el gol había sido anulado. Todo quedará como anécdota de una tarde cargada de tensión.

La previa: tercera bandeja y un ruido innecesario

La jornada tenía condimentos extra. A la ilusión deportiva se sumó la inauguración de la añorada tercera bandeja, un eslabón más en la cadena de aciertos de una dirigencia que continuará con el proyecto, aunque ya sin Gonzalo Belloso en la presidencia. Ese ruido, quizá innecesario en plena carrera por el título, también formó parte de la previa.

“Esto es Central”, dijo alguna vez Miguel Ángel Russo. Y el equipo lo ratificó: cuando se pone algo en la cabeza, lo intenta con un convencimiento absoluto. Le faltó pimienta en la Copa Libertadores, el gran desafío del año, pero tendrá revancha: con este resultado consiguió el pasaje directo.

El “bi” que quedó trunco y una temporada para aplaudir

Lo que no pudo concretarse fue el sueño del bicampeonato en la tabla anual. El título tenía un sabor especial para Central después del campañón de 66 puntos de la mano de Ariel Holan, en el que fue claramente el mejor del torneo. Ese “sabor especial” remite a la estrella que le cayó de regalo, fuera de todo plan, y que tanta polvareda desató en el fútbol argentino, pero que hoy luce en el escudo.

Con Almirón —tan cuestionado en su momento que Belloso tuvo que salir a respaldarlo cuando las aguas bajaban turbias— el Canalla volvió a meter una temporada para el aplauso. La primera mitad del año estuvo apenas por debajo de este segundo semestre, pero fue la base que edificó esta posibilidad que se desvaneció con los futbolistas en el banco, atentos a lo que pasaba en La Boca.

Hubo otras cosas positivas en el medio. Este “Central campeón” que esta vez no se pudo gritar fue el mismo que atronó hace unos meses en Santiago del Estero y que retumbó con más fuerza todavía en Rosario tras la consagración en la Supercopa Internacional. Es la vieja frase hecha realidad: “el que más tiene, más quiere”. Hoy Central es un animador habitué del fútbol argentino.

El protagonismo no termina acá y las ilusiones tampoco se desvanecen. El primer puesto en la fase de grupos es el combustible perfecto para ir por el título en el Clausura. Este Central ambicioso estuvo a nada de salirse con la suya: cumplió su rol a la perfección, pero el final fatídico de la jornada lo privó de la sonrisa. Vaya de todas formas el reconocimiento. Lo merece.

Siguiente nota Deportes · Santa Fe

Central ganó con un golazo al ángulo, pero la noche terminó con un planchazo y diez en cancha

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local