Central ganaba con un golazo al ángulo y el partido se moría, pero antes hubo un planchazo sobre el arquero que dejó al Canalla con diez y más de veinte minutos por delante. Lo que pasó después, en un cierre que nadie esperaba.
Emanuel Coronel fue el punto más alto del Canalla en la victoria sobre Estudiantes de Río Cuarto: un partido regular de punta a punta y un golazo al ángulo en el final. El lateral se llevó la mejor nota de la noche, aunque el triunfo no alcanzó para el objetivo mayor.
Central salió a jugar un partido clave, con la ilusión del título todavía viva, y lo ganó con autoridad. El equipo de Jorge Almirón dominó de principio a fin, aunque el resultado final no le terminó de servir para lo que buscaba.
El golazo que bajó la persiana
Coronel no solo cumplió en la marca: en el cierre del partido metió un derechazo al ángulo que selló la historia. Ya había avisado en el primer tiempo, cuando casi convierte. Su actuación combinó capacidad, compromiso y regularidad de principio a fin.
El lateral fue el abanderado de una noche en la que Central mostró lo mejor de su repertorio, aunque con algunos baches que el rival no supo aprovechar.
El planchazo que cambió el trámite
Gastón Ávila venía haciendo un gran partido, sin fisuras, hasta que se fue expulsado por un planchazo sobre el arquero rival cuando restaban más de veinte minutos. Ahí Central se quedó con diez y tuvo que reacomodar las piezas.
Sebastián Zaracho ingresó tras la roja y cumplió en lo suyo, aunque Estudiantes no atacó demasiado ni exigió al Canalla en ese tramo final.
Los puntos altos del mediocampo
Franco Ibarra fue un motor en la mitad de la cancha: jugó con una suficiencia notable, marcó, generó faltas y le dio otra dinámica al equipo. Buen regreso del volante central, que se llevó uno de los mejores puntajes.
Vicente Pizarro manejó la pelota con criterio y le dio fluidez al juego, mientras que Julián Fernández abrió el partido con un toque sutil en el final del primer tiempo, su mejor intervención de la noche.
Jaminton Campaz fue incisivo por la izquierda cada vez que lo intentó y envió el centro en el gol de Coronel. Alan Rodríguez aportó despliegue y dinamismo durante todo el partido.
La defensa y la noche de Copetti
Jeremías Ledesma casi no fue exigido: intervino en una sola jugada y lo hizo bien, cortando un centro peligroso en el segundo tiempo. Ignacio Ovando controló con tranquilidad a los delanteros cordobeses, firme en la marca y seguro con la pelota. Agustín Sández cumplió en defensa y mandó el córner en el primer gol.
Enzo Copetti tuvo una noche para el olvido: todas las que le llegaron le rebotaron y nunca logró marcar presencia dentro del área rival.
Los que entraron sobre el final
Marco Ruben, Franco Cervi y Facundo Mallo ingresaron cuando el partido se moría, casi sin tiempo para intervenir. Sus ingresos sirvieron más para robar segundos que para cambiar el trámite.
Jorge Almirón, el DT, se llevó un buen puntaje: su equipo cumplió con la labor, ganó con suficiencia y fue un amplio dominador pese a algunas lagunas.