BGH abre retiros y apura 250 despidos en Río Grande: quiénes quedan en la mira
La empresa ya les comunicó a los delegados de la UOM cómo piensa ejecutar el recorte: un retiro voluntario que vence el 15 de diciembre y, si no alcanza, despidos directos. La comunidad de Río Grande viene golpeada por situaciones similares y el gremio admite pocas esperanzas de revertirlo.
La planta de BGH en el parque industrial de Río Grande, Tierra del Fuego, entró en un proceso de reestructuración que ya tiene número: 250 trabajadores dejarán sus puestos, una cifra que ronda el 40% de la dotación total de 600 empleados.
La medida fue transmitida por la propia empresa a los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), según confirmaron fuentes gremiales. No se trata de un anuncio abstracto: los delegados ya están sentados frente a la compañía discutiendo cómo se ejecuta el recorte.
Retiro voluntario hasta el 15 de diciembre
El primer paso elegido por la firma es abrir un retiro voluntario que estará vigente hasta el 15 de diciembre. Si con esa instancia no se completa el cupo previsto, la empresa avanzaría con desvinculaciones directas para llegar al número que tiene en mente.
El clima en la ciudad no es nuevo. Río Grande viene acumulando golpes en su entramado productivo con situaciones similares en otras empresas, y esta noticia agrega una capa más de zozobra a una comunidad que depende fuertemente del empleo industrial.
Indemnizaciones: la letra chica que falta
Uno de los puntos que todavía no está cerrado es el de las indemnizaciones. La propuesta de la compañía aún no fue definida y la primera intención habría sido un pago en cuotas, un esquema que suele generar resistencia entre los trabajadores.
Desde la conducción sindical anticiparon que intentarán revertir la decisión de la empresa, aunque el propio gremio reconoce que las esperanzas de que esa intención prospere son pocas.
El contexto: importaciones y tecnología
La crisis de BGH no se explica solo puertas adentro de la planta. La apertura de las importaciones, habilitada por la eliminación de aranceles para productos electrónicos, dejó a las firmas locales con muy poco margen para competir.
A eso se suman los cambios tecnológicos en la fabricación, por ejemplo en los equipos de aire acondicionado, que modifican las necesidades de mano de obra dentro de las propias líneas de producción.