Julián Rins heredó la Cámara de su abuelo y su padre, pero no fue eso lo que lo sentó al frente de CAMARCO San Juan. En su primera entrevista contó qué va a exigir a las empresas sanjuaninas cuando arranquen las obras de la minería.
Julián Rins es el nuevo titular de CAMARCO San Juan tras la Asamblea Anual de fines de octubre, donde la lista única y el consenso entre los socios sellaron el recambio de conducción. El empresario, que venía de ocupar la vicepresidencia durante la gestión de Ramón Martínez, estará dos años al frente de la entidad.
La asamblea también sirvió para poner a consideración la Memoria Anual y el Cuadro de Ingresos y Egresos de la Delegación del período 2025-2026. Desde la Cámara resaltaron la participación de los asociados y definieron el encuentro como una instancia central para reforzar la representación del sector en la provincia.
Un apellido ligado a la Cámara
En diálogo con DIARIO DE CUYO, Rins habló del lazo personal que lo une a la institución: "Tengo un afecto muy grande por la Cámara. Tanto mi abuelo como mi padre formaron parte de ella y para mí es importante. Entendía que era un momento en el que podía sumar, me propuse y mis colegas tuvieron la deferencia de apoyarme".
Qué se propone la nueva conducción
Rins aclaró que los lineamientos estratégicos no dependen solo de quien ocupa la presidencia, sino que los definen los socios y la Comisión Directiva. "El presidente canaliza la voluntad de los socios", señaló.
Uno de los desafíos centrales será mejorar el funcionamiento de las constructoras, tanto en el ámbito público como en el privado, para que las obras puedan ejecutarse en tiempo y forma con un mejor uso de los recursos y la capacidad operativa de las firmas.
El punto en el que más insistió el nuevo titular es la capacitación. La idea es trabajar en todos los niveles de la actividad: desde los dirigentes y responsables de conducir las empresas hasta el personal y los operarios que están en la obra.
La minería como horizonte
Para Rins, esa preparación será determinante frente a las expectativas que genera el desarrollo minero en San Juan. Si las proyecciones se concretan, la provincia necesitará una cantidad importante de profesionales y trabajadores con formación específica.
"Es importante trabajar en prepararse para el San Juan que tanto tiempo hemos querido y ahora estamos cerca de que eso se dé", sostuvo. En esa línea, planteó que la formación de los recursos humanos debe anticiparse al crecimiento de la actividad y no quedar relegada a medida que aparezcan las oportunidades laborales.
La mirada también alcanza a los conductores de las compañías: según el dirigente, tener personal capacitado no alcanza si las empresas no desarrollan las herramientas de gestión para afrontar obras de mayor complejidad y responder a las exigencias de los distintos sectores productivos.
Participación local, pero de verdad
Otro eje que Rins considera central es fortalecer la participación de las empresas sanjuaninas en los proyectos de la provincia, sobre todo los vinculados a la minería.
El nuevo presidente marcó una diferencia entre la presencia formal de proveedores locales en los contratos y su intervención efectiva. No alcanza con que una firma figure como socia o participe nominalmente de una contratación si después no tiene posibilidades reales de desarrollar el trabajo. "Es importante darle preferencia a que haya participación local y, dos, que sea real", remarcó.
En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de cuidar las condiciones en las que se incorpora a las empresas de la provincia a las cadenas de contratación, para que las oportunidades se traduzcan en trabajo, desarrollo de capacidades y crecimiento, y no queden limitadas a acuerdos que solo cumplan con una formalidad.
Renovación generacional
Dentro de CAMARCO funciona una Comisión de Integración integrada por jóvenes empresarios que, según destacó Rins, tienen participación activa en las actividades de la entidad y vínculos con la estructura nacional de la Cámara.
Para el nuevo presidente, ese espacio cumple un papel importante en la continuidad institucional porque permite incorporar nuevas generaciones y preparar futuros dirigentes. "Es la forma de darle continuidad a las organizaciones civiles. Si no hay renovación, es un problema", explicó.
Con la expectativa puesta en la reactivación de la obra pública y el crecimiento de los proyectos mineros, Rins planteó una agenda que combina competitividad empresarial, formación de trabajadores y dirigentes, y una mayor participación real de las firmas locales en los procesos mineros.