Un productor de Jáchal veía cómo la carpocapsa le complicaba la temporada. Entonces el operativo sumó drones y llegó a 336 hectáreas: qué pasó con las chacras más chicas.
La carpocapsa, una de las plagas más dañinas para los cultivos de membrillo, puso en alerta a los productores de Jáchal. Para frenarla, el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación desplegó un operativo fitosanitario que combinó fumigaciones con drones y aplicaciones terrestres en 336 hectáreas del departamento.
La tarea estuvo a cargo de la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos, que depende de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria. Las intervenciones con insecticidas se repartieron en distintas localidades jachalleras, con estrategias adaptadas al tamaño de cada explotación.
Drones para lo grande, motomochilas para lo chico
En las extensiones más amplias se incorporó el uso de drones, una herramienta tecnológica que permite optimizar las aplicaciones, ganar eficiencia operativa y lograr un control más efectivo de la plaga.
En los sectores más reducidos, en cambio, se trabajó con aplicaciones terrestres mediante motomochilas, a cargo del personal de las cuadrillas fitosanitarias. Los técnicos de la Dirección supervisaron esas tareas y además visitaron los domicilios de los vecinos que tienen pequeños cultivos de membrillo, para brindarles acompañamiento y asistencia técnica.
Por qué Jáchal está en el centro de la escena
El departamento se destaca como el principal productor de membrillo de la provincia. Por eso, las acciones de sanidad vegetal resultan clave para preservar la calidad de la producción y sostener el desarrollo de la actividad agrícola local.
Desde el gobierno de Marcelo Orrego remarcaron que estas políticas buscan revalorizar la producción de membrillo, proteger el trabajo de los productores jachalleros y consolidar una actividad de gran peso para la economía del departamento y de toda la provincia.
El operativo forma parte del Programa Provincial de Monitoreo y Control de Carpocapsa, que apunta a fortalecer la sanidad de los cultivos y a que los productores puedan llegar a la cosecha con mejor calidad.