Allanaron dos clubes cannábicos en El Challao: qué encontraron y por qué la defensa habla de un permiso que nunca llegó
Ocho imputados, más de 300 plantas y dos clubes cannábicos que dicen haber hecho todo por la vía legal. La Justicia Federal de Mendoza investiga si el cultivo era medicinal o si había algo más detrás. La audiencia de esta semana puede definir el rumbo del caso.
Ocho personas están imputadas por la Justicia Federal de Mendoza a raíz de una plantación de más de 300 ejemplares de marihuana hallada en El Challao. La causa, que empezó a tomar forma en 2025, involucra a dos asociaciones cannábicas que compartían instalaciones y que ahora deberán explicar ante la Justicia cómo funcionaba su sistema de cultivo.
El expediente incluye acusaciones de siembra y cultivo de cannabis, tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y una agravante por la cantidad de personas involucradas. Para esta semana estaba prevista una audiencia clave: jueves 5 y viernes 6 de noviembre, según informó la defensa.
Los allanamientos y el origen de la causa
El primer operativo se realizó el 8 de febrero de 2025, a partir de una denuncia por la existencia de un cultivo de marihuana. Después llegaron otros tres allanamientos. En total, los investigadores secuestraron teléfonos celulares, documentación y plantas.
Los acusados están vinculados a Golden Flow y Space Wax, dos organizaciones dedicadas al cultivo de cannabis que, de acuerdo con la información difundida al inicio de la investigación, compartían instalaciones en El Challao.
La versión de la defensa: cultivo para pacientes
El abogado de los imputados sostiene que las asociaciones se crearon para desarrollar un sistema de cultivo asociativo destinado a personas que usaban cannabis con fines medicinales. Según esa versión, buscaban replicar en Mendoza un modelo que ya funcionaba en otras provincias.
De acuerdo con su testimonio, las entidades se organizaron con estatutos, sumaron socios y participaron en actividades de MendoCann, donde presentaron sus proyectos. También afirmó que las más de 300 plantas estaban destinadas a abastecer a los pacientes de ambas organizaciones.
El punto conflictivo: el Reprocann
Uno de los ejes del caso es la situación administrativa de los clubes ante el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann), el sistema que contempla autorizaciones para el cultivo medicinal bajo requisitos y condiciones establecidos por la normativa.
Al momento de los procedimientos, las asociaciones no habían completado las autorizaciones correspondientes. La defensa afirma que habían iniciado los trámites pero tropezaron con dificultades para obtener las habilitaciones. El abogado aseguró que luego surgieron nuevas exigencias administrativas y que las organizaciones promovieron acciones de amparo para resolver esa situación.
En abril de 2025, cuando el caso tomó estado público a partir de una denuncia anónima, los pacientes de ambas asociaciones contaban con permisos individuales del Reprocann. Ese dato fue presentado por la defensa como parte de sus argumentos, aunque la existencia de autorizaciones individuales no implica por sí sola que cualquier cultivo colectivo esté habilitado.
Qué deberá determinar la Justicia
La legislación argentina permite el cultivo de cannabis medicinal dentro de ciertas condiciones, mientras que la Ley de Estupefacientes prevé sanciones penales para actividades realizadas fuera del marco autorizado. En este expediente, la investigación deberá establecer no solo la situación de los permisos, sino también las características de la producción, su destino y los elementos que sustentan la acusación de tenencia con fines de comercialización.