Weretilneck se despegó de la salida de Piquín y les dejó una tarea a los privados en la ATUR
La salida de Piquín de la ATUR dejó al descubierto quién manda realmente en el organismo que maneja más de $10.000 millones para promoción turística: el gobernador aclaró que la pelota la tienen los privados, y lo que definan en los próximos días puede cambiar el futuro del turismo rionegrino.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, rompió el silencio sobre la salida de Diego Piquín de la Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR) y defendió el esquema con el que se creó el organismo: autonomía de gestión para el director ejecutivo y un rol protagónico del sector privado en la promoción turística provincial.
En diálogo con Voz Radio 103.7, el mandatario recordó que desde el primer día le dio libertad a Piquín para conducir la agencia. “Yo le dije el primer día que tenía toda la libertad para llevar adelante la gestión y que tenía que hacer una estructura dinámica”, afirmó.
Autonomía con fondos públicos
Weretilneck aclaró que la ATUR maneja fondos públicos y por eso está sujeta a controles, pero remarcó que la gestión cotidiana no debía depender de la Secretaría de Turismo provincial. “Lo que no podía hacer es seguir dependiendo de la Secretaría de Turismo de la provincia para la gestión interna de ATUR”, sostuvo.
Según explicó, el diseño original preveía que la agencia tuviera su propio equipo de trabajo y contratara servicios externos para áreas específicas: un estudio contable, un estudio legal, una agencia publicitaria y otra de marketing e investigación. La idea era mantener una estructura con pocos empleados y tercerizar la gestión con actores privados.
El sector privado, al mando
El gobernador también salió a defender la composición del directorio de la ATUR: la representación provincial ocupa cuatro lugares, mientras que el resto queda en manos del sector privado. “Con lo cual es más del sector privado que el sector público resolver esto”, señaló al referirse al futuro del organismo.
En esa línea, recordó que la agencia recibirá más de $10.000 millones durante este año para acciones de promoción y difusión turística. “Le dimos los fondos y le dimos la mayoría del directorio al sector privado”, expresó.
Para Weretilneck, ahora son los propios integrantes de la ATUR quienes deben definir el rumbo. “Son ellos que tienen que resolver qué quieren hacer. Y si van a seguir con la ATUR, si van a seguir con la promoción o no, o vamos a volver al esquema anterior”, planteó.
Por último, el mandatario consideró posible que la agencia funcione de manera similar al Emprotur y anticipó que en los próximos días podría haber conversaciones sobre la situación del organismo.