Weretilneck les suelta la mano a los estatales: el proyecto que lo cambia todo y todavía no está cerrado
El gobernador Weretilneck les suelta la mano a los estatales y les permite elegir otra obra social: la medida le cambia las cuentas a miles de familias rionegrinas, pero hay un detalle clave que todavía no está definido y que puede pesar en el bolsillo.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció que los empleados públicos dejarán de estar atados a la obra social provincial. La medida, que llegará a la Legislatura en los próximos días, promete libertad de elección, pero todavía guarda varios puntos sin resolver.
El propio mandatario lo anticipó por redes sociales: dará "libertad de elección" a los estatales que hoy son afiliados obligatorios del IPROSS. Después, en diálogo con Canal 10, amplió los ejes de su decisión: que los trabajadores puedan elegir su cobertura y, a la vez, que el instituto provincial compita y mejore sus prestaciones para frenar la salida de afiliados.
Qué dice la letra chica
La gacetilla oficial precisó algunos detalles. La opción alcanzaría a "activos y pasivos", que podrían "trasladar sus aportes y contribuciones", incluido "todo el grupo familiar a cargo". Una vez desafiliado, el estatal debería permanecer al menos 12 meses en la nueva entidad.
Sin embargo, el proyecto no está terminado. En la entrevista televisiva, Weretilneck habló de un plazo de tres años para volver al IPROSS, muy distinto a los 12 meses que figuraban en la información oficial. En principio, el lapso definitivo sería el que mencionó el gobernador.
El nudo que falta desatar
Otro punto en análisis es qué aportes y contribuciones podrán trasladarse a la cobertura elegida. Una alternativa contempla que el traspaso se limite al aporte del trabajador, equivalente al 4% del sueldo. La otra posibilidad es que también se incorporen las contribuciones del Estado, que representan otro 7%.
La definición será clave para el financiamiento del instituto provincial. El IPROSS tiene unos 103.000 afiliados titulares, entre activos y pasivos, de los cuales el 98% son aportantes obligatorios. A ellos se suman unos 63.000 beneficiarios, que reciben cobertura a través de la afiliación de los titulares.
El principal riesgo para el organismo es un éxodo importante de afiliados y la consecuente caída de sus recursos. En el Gobierno provincial confían, sin embargo, en que no se producirá una salida masiva. Interpretan que los aportes disponibles para trasladar no serán altos y limitarán las posibilidades de acceder a coberturas de medicina prepaga.
Weretilneck apunta a que el IPROSS visibilice y potencie sus prestaciones. "Es un cambio histórico porque ahora podrá competir con el resto de las obras sociales, y creemos que tiene todas las condiciones para hacerlo de la mejor manera", sostuvo.
Los primeros cruces políticos
UPCN, en contra, y el PRO y Primero Río Negro, a favor, fueron las primeras expresiones públicas al anuncio gubernamental.
El legislador del PRO, Juan Martín, festejó la "libre elección de obra social" y recordó el proyecto presentado hace casi dos años que proponía que los "empleados públicos dejen de ser rehenes del Ipross".
En cambio, UPCN defendió el carácter solidario del Ipross y "nació bajo ese principio fundamental". "Ese espíritu debe preservarse", insistió. La conducción del gremio también pidió que el actual mando del instituto "deberá reconocer su incompetencia, dar un paso al costado y abrir una nueva etapa", y consideró que el organismo debe ser conducido por los gremios, ya que UPCN tiene "la capacidad técnica, administrativa y organizativa".
Por su parte, la legisladora de Primero Río Negro, Yolanda Mansilla, respaldó el plan gubernamental y mencionó una iniciativa suya con "el mismo objetivo, en abril del 2024. Lo importante no es quién se adjudica la autoría de una iniciativa, sino que finalmente podamos discutir y aprobar la mejor ley posible para los trabajadores", sostuvo.
La iniciativa tendría tratamiento en la sesión convocada para el 24 de septiembre, aunque todavía no ingresó formalmente porque, según trascendió, persisten aspectos sin resolver.