Río Negro tendrá elecciones en un carril aparte de las nacionales: la decisión ya está tomada y toca de lleno el calendario político de la provincia. Lo que el gobernador todavía no puso sobre la mesa es la fecha, y ahí está la clave de todo.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que la provincia irá a las urnas en una fecha distinta a los comicios nacionales, aunque todavía no puso día al calendario. La decisión la explicó como una forma de que cada nivel de gobierno tenga su propia discusión, sin que una elección se mezcle con la otra.
El anuncio lo hizo durante una entrevista en el programa A Dos Voces, donde también habló de los proyectos energéticos que se desarrollan en el territorio, del empleo que generan y de la relación con la Casa Rosada, además de la situación económica que atraviesan las familias rionegrinas.
“Lo mejor que le puede pasar al sistema democrático es que cada vez que votemos lo hagamos por algo puntual y que no haya ningún tipo de distorsión en las elecciones”, planteó el mandatario al justificar por qué prefiere desdoblar el cronograma.
PASO: la postura de Weretilneck
En la misma línea, el gobernador se mostró partidario de eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Según su mirada, cada fuerza política debería resolver por su cuenta cómo elige a sus candidatos, sin arrastrar a toda la ciudadanía a esa instancia.
“No tenemos por qué obligar a todos los argentinos a ir a una elección a elegir los candidatos de un partido político”, sostuvo.
Tres obras que cambian la matriz energética
Weretilneck puso el acento en la transformación del sector energético que, según su visión, está atravesando Río Negro de la mano de tres desarrollos de gran escala: el oleoducto VMOS, el proyecto de gas natural licuado (GNL) que impulsa Pan American Energy y la iniciativa encabezada por YPF junto con Eni y Equinor.
Cuando los tres complejos estén operativos y exportando, el gobernador estimó que el país podría llegar a exportaciones energéticas cercanas a los US$ 30.000 millones, con un efecto fuerte sobre la economía nacional.
“Esto va a permitir, cuando estén los tres complejos exportando, una nueva economía en la Argentina”, afirmó.
El impacto sobre el trabajo también fue parte de su exposición. Con los números que presentó, Río Negro creció un 2% en empleo privado durante el último año y el proyecto VMOS generó 10.000 puestos de trabajo.
Para Weretilneck, el punto es que ese desarrollo se traduzca en oportunidades reales para los vecinos y las empresas de la provincia. En ese marco recordó que la normativa fija porcentajes de participación local, tanto en la contratación de trabajadores como en la provisión de bienes y servicios.
“Lo primero que hacemos es defender a nuestra gente”, expresó.
También señaló que las obras demandan personal con formación específica y que la capacitación será clave para que más rionegrinos accedan a esos empleos.
“El acuerdo social en el interior del país se logra si los rionegrinos, los neuquinos, los jujeños y los salteños sienten que estos megaproyectos nos benefician y nos dejan cosas a nosotros”, señaló.
Acuerdos y cortocircuitos con la Nación
Al repasar el vínculo con el Gobierno nacional, el gobernador reconoció puntos de coincidencia con el programa económico, sobre todo en la baja de la inflación, el ordenamiento fiscal y la decisión de no emitir moneda.
Las diferencias aparecen, según dijo, en áreas que considera estratégicas para las provincias: la infraestructura, las universidades y el funcionamiento del PAMI.
En materia de rutas, explicó que Río Negro tomará a su cargo la intervención de las nacionales 22 y 151 para enfrentar el deterioro que presentan. Remarcó la relevancia de ambas vías para la producción y la actividad energética, al indicar que por allí circula el 97% de lo que entra y sale de Vaca Muerta.
El mandatario también advirtió que la mejora de los indicadores macroeconómicos todavía no se refleja del todo en el poder adquisitivo de la gente. Mencionó el peso de las tarifas de los servicios, la evolución de los salarios y las dificultades que enfrenta el comercio en el interior del país.
Brasil, el socio que sostiene la fruticultura
Otro eje de la entrevista fue la relación comercial y turística con Brasil, un mercado de peso para la economía rionegrina.
Weretilneck destacó la llegada de visitantes brasileños a Bariloche y la importancia de ese destino para las exportaciones frutícolas. Con las cifras que mencionó, Brasil recibe el 85% de las exportaciones rionegrinas de cebolla y el 40% de las peras y manzanas.
Por último, el gobernador valoró el vínculo institucional con la administración central más allá de las diferencias en distintas políticas. Subrayó que la Nación no se ha metido en los asuntos internos de Río Negro y consideró que ese respeto forma parte de la relación entre ambas jurisdicciones.