La UTA pidió tres cosas y las empresas no cedieron en ninguna: el paro de 24 horas arranca a las 00.00 del viernes y afecta a dos líneas. Lo que hay detrás del conflicto que dejó a los choferes sin colectivo.
Los usuarios de dos empresas de transporte de Catamarca tendrán que buscar alternativas este viernes. La Unión Tranviarios Automotor (UTA), Seccional Catamarca-La Rioja, confirmó un paro total de actividades por 24 horas en Líneas GM SRL y La Rubí SRL, que comienza a las 00.00 del viernes 30 de octubre.
La medida no es un anuncio aislado: el gremio la formalizó ante el Gobierno provincial y abarca tres reclamos acumulados que vienen escalando desde hace semanas.
Qué exige el sindicato
El primer punto es económico. UTA reclama el pago de diferencias salariales de agosto y septiembre de 2026 que, según el sindicato, siguen impagas. Los plazos para abonarlas estarían vencidos y la falta de pago golpea directamente la economía de los trabajadores.
La presentación fue dirigida a la ministra de Educación y Trabajo de Catamarca, Verónica Soria. Desde el gremio señalaron que las empresas no reconocen los montos reclamados, pese a que existen actas acuerdo firmadas por los propios empresarios. Esa documentación, aseguran, fue adjuntada a la presentación ante las autoridades laborales.
La medida se cumplirá sin asistencia de los trabajadores a sus lugares de trabajo y se extenderá durante toda la jornada del viernes.
La denuncia por los dobles turnos
Al reclamo salarial se suma un conflicto por lo ocurrido durante el paro anterior, del 22 y 23 de octubre. Según denunció UTA, Líneas GM SRL habría asignado dobles turnos a los choferes para sostener la prestación del servicio durante esas jornadas.
La representación gremial cuestionó esa modalidad y realizó una presentación específica por lo sucedido. La acusación apunta a una organización de los turnos que, a criterio del sindicato, buscó neutralizar el efecto de la medida de fuerza.
El chofer despedido
El tercer eje del conflicto es la situación de un trabajador de GM que fue despedido. UTA considera que la desvinculación es arbitraria y sin justa causa, y sostiene que se produjo porque el chofer se había adherido al paro del 22 y 23 de octubre.
Por eso, el gremio pidió la intervención de las autoridades laborales para que se disponga la reincorporación inmediata del trabajador y se garantice el cumplimiento de la legislación vigente.
Así, el paro del viernes 30 de octubre condensa tres frentes abiertos: las diferencias salariales impagas, la denuncia por los dobles turnos durante la protesta anterior y el reclamo por el despido del chofer.