Vuelve al cielo: el cóndor que rescataron en Córdoba será liberado en Sierra de las Quijadas
Un cóndor andino rescatado en Córdoba será liberado en San Luis con un ritual ancestral. ¿Qué pasó para que llegara hasta ahí?
El miércoles 29 a las 10:00, un cóndor andino recuperará su libertad en el Parque Nacional Sierra de las Quijadas, San Luis. El ave, rescatada en julio de 2025 en La Cumbre, Córdoba, volverá a surcar los cielos tras meses de rehabilitación. La liberación incluirá un ritual inspirado en la cosmovisión de los pueblos originarios.
¿Cómo fue el rescate?
Un trabajador de una empresa de telecomunicaciones que realizaba tareas de mantenimiento en antenas observó al cóndor caminando sobre los techos. El ave intentaba levantar vuelo sin éxito. El hombre decidió detenerse y ayudar, marcando la diferencia entre la vida y la muerte.
El ejemplar fue trasladado al Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS), donde los veterinarios detectaron diarrea y materia fecal verdosa, signos de una posible intoxicación leve. Afortunadamente, mantenía buena condición corporal y se alimentaba normalmente.
Recuperación y preparación
Durante meses recibió tratamiento preventivo y monitoreo permanente. Los especialistas confirmaron que estaba listo para regresar a su hábitat. Sierra de las Quijadas, con sus paredones rojizos y corrientes térmicas, es el escenario ideal para que el cóndor despliegue sus alas, que pueden superar los tres metros.
El cóndor andino cumple un rol ecológico clave como carroñero, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas. Su presencia es indicador de ambientes sanos.
Un ritual ancestral
La ceremonia de liberación incluirá un ritual de los pueblos originarios, que consideran al cóndor un ser sagrado, mensajero entre el cielo y la tierra. Se agradecerá su regreso y se pedirá un vuelo seguro. Para las culturas andinas, el cóndor simboliza sabiduría, libertad y equilibrio.
La liberación invita a reflexionar sobre la responsabilidad colectiva de proteger la fauna autóctona. Amenazas como intoxicaciones, cebos envenenados y pérdida de hábitat pueden evitarse con educación ambiental y compromiso comunitario.

