"Voy a ir a agradecer que viniste a mi vida": la promesa que llevó a Rocío Marengo hasta Luján
Miles de fieles caminaron bajo la lluvia desde Liniers hasta la Basílica, pero dos figuras del espectáculo le pusieron un sentido distinto al esfuerzo. Una fue a agradecer por su hijo recién nacido; la otra arrastra una historia que empezó hace más de una década.
La lluvia y el frío no detuvieron a miles de fieles que este sábado se sumaron a una nueva edición de la Peregrinación Juvenil a Luján. Entre los caminantes que partieron desde la Iglesia de San Cayetano, en Liniers, y recorrieron los casi 60 kilómetros hasta la Basílica, aparecieron dos caras conocidas del espectáculo: Pampita Ardohain y Rocío Marengo.
Las dos compartieron el recorrido en sus redes sociales y mostraron cómo sobrellevaron una jornada de cielo cubierto y lluvia persistente. Cada una le puso su propio sentido a la caminata.
El camino de Pampita, una tradición que se repite
Pampita arrancó la jornada en San Cayetano, donde se sacó una foto junto a dos amigas frente a la imagen de la Virgen. "Luján allá vamos", escribió en sus redes para marcar el inicio del recorrido.
Antes de largar, la conductora mostró los preparativos: se colocó apósitos en los pies para evitar ampollas y optó por un piloto gris oscuro con capucha para cubrirse de la lluvia.
Con el correr de los kilómetros fue subiendo imágenes de la multitud que avanzaba por la ruta. El agua complicó varios tramos, con zonas anegadas, barro y charcos que obligaron a los peregrinos a cambiar el paso. En medio de la gente también avanzaba la imagen de la Virgen, protegida con un nylon transparente.
Pese al clima, siguió junto al resto de los caminantes rumbo a la Basílica.
Una peregrinación atravesada por su historia personal
El vínculo de Pampita con Luján viene de lejos y se cruza con distintos momentos de su vida. En 2021 hizo el recorrido junto a Barby Franco, en otra jornada de mal tiempo en la que improvisaron protección con bolsas de nylon.
La peregrinación también tuvo un significado especial después de la muerte de su hija Blanca, en 2012. En distintas oportunidades contó que había hecho la caminata como parte de un pedido ligado a la posibilidad de volver a ser madre. Años más tarde regresó para agradecer por el nacimiento de Ana, su hija con Roberto García Moritán.
En 2024, la caminata volvió a estar marcada por un momento personal: llegó a la Basílica entre lágrimas, apenas una semana después de anunciar su separación de García Moritán, y recibió muestras de afecto de otros peregrinos.
Esta vez, antes de arrancar, acompañó las imágenes con una reflexión: "Misterio de ponerse en camino hacia lo que está lejos. Y en cada paso, descubrirse más adentro, conectando con lo verdadero que habita en el corazón".
Y sumó: "Renovada invitación a soltar lo que es carga sin sentido, sobre todo las supuestas seguridades que aseguran poco y nada. ¿El amor? En cada nuevo paso que se decide dar".
Rocío Marengo y la promesa por Isidro
Rocío Marengo también se sumó a la peregrinación. En su caso, el motivo estuvo atado al nacimiento de su hijo Isidro, fruto de su relación de 12 años con el empresario Eduardo Fort.
Antes de salir de su casa, se acercó al cochecito donde descansaba el bebé y le explicó por qué se iba: "Voy a ir a agradecer que viniste a mi vida. Te amo, hermoso, te amo. Te amo mucho", le dijo. Después, entre mimos, le preguntó si le gustaba el atuendo que había elegido para la caminata.
Ya en Liniers, mostró cómo se preparó para el clima: un pilotín celeste sobre ropa impermeable y un paraguas para cubrirse de la lluvia y el viento. A pesar del mal tiempo, mantuvo el entusiasmo en los primeros kilómetros y fue registrando el trayecto en sus redes.
De Liniers a Luján, bajo el agua
La peregrinación arrancó en la madrugada del sábado desde la Iglesia de San Cayetano, en Liniers. La salida oficial de la Imagen Peregrina estaba prevista para las 10, mientras que la misa central se celebrará el domingo a las 7 en la Basílica de Luján.
Marengo fue mostrando las localidades que atravesó siguiendo el trazado cercano al Ferrocarril Sarmiento: Castelar, Ituzaingó y Merlo quedaron atrás mientras seguía el camino. En algunos tramos la lluvia dio tregua, el cielo empezó a despejarse y la aparición del sol fue recibida como un alivio después de horas de caminata bajo el agua.
Para Marengo, el objetivo era concreto: agradecer por la llegada de Isidro, uno de los grandes acontecimientos de su vida reciente.
Así, mientras miles de fieles avanzaban por la ruta con pedidos, agradecimientos y promesas personales, las dos figuras del espectáculo se metieron en una tradición que año tras año reúne a personas de distintos lugares y con historias diferentes. Pampita, con una peregrinación atravesada por momentos importantes de su vida, y Marengo, con una promesa vinculada al nacimiento de su hijo, compartieron el mismo camino hacia la Basílica de Luján, esta vez bajo una lluvia que no dio tregua.