Volvió a llover en Resistencia y Fotheringham amaneció bajo el agua: el número que dejó el temporal
Otra vez el agua tapó la calle Fotheringham, entre Panamá y Caracas, y los vecinos de Resistencia volvieron a vivir la misma postal: veredas anegadas, autos complicados y casas con el agua en la puerta. El temporal dejó un registro que reabre la discusión por los desagües y por la respuesta de la gestión de Nikisch, pero el detalle que explica por qué el agua no se va sigue sin respuesta.
Las lluvias que cayeron durante la madrugada de este jueves 22 de octubre volvieron a convertir las calles de Resistencia en lagunas. El agua se acumuló frente a las viviendas y complicó el tránsito en varios sectores de la capital chaqueña, con Fotheringham, entre Panamá y Caracas, como una de las postales más visibles del temporal.
Las fotografías tomadas durante la mañana muestran el agua de color marrón cubriendo casi todo el ancho de la calzada, llegando a los bordes de las veredas y quedando frente a los accesos de las casas. El escurrimiento, al menos en esa zona, no se completó después de la tormenta.
Un reclamo que se repite con cada lluvia
El anegamiento de calles es uno de los pedidos más constantes de los vecinos de Resistencia, sobre todo en los sectores donde el drenaje no alcanza cuando la lluvia es abundante. La escena de este jueves no es nueva: cada temporal importante vuelve a dejar la misma imagen.
En Fotheringham, entre Panamá y Caracas, el agua acumulada no solo complicó la circulación de vehículos. También afectó la vida diaria de quienes viven en la zona, porque el agua frente a los domicilios dificulta los desplazamientos y el ingreso o la salida de los autos.
Según los datos difundidos, durante el temporal el área metropolitana recibió precipitaciones importantes: Resistencia acumuló 57 milímetros de lluvia, mientras que Barranqueras llegó a 68 milímetros.
La deuda de los desagües y la gestión de Nikisch
La situación vuelve a poner bajo la mirada pública la respuesta del Municipio de Resistencia, que encabeza el intendente Roy Nikisch, frente a los problemas de drenaje urbano. Aunque se realizan tareas de mantenimiento e intervenciones sobre la infraestructura pluvial, los anegamientos siguen apareciendo cuando las precipitaciones son intensas.
Para determinar las causas puntuales de la acumulación de agua haría falta una evaluación técnica sobre cómo funcionan los desagües, cuál es la capacidad de drenaje y en qué condiciones está la zona. La persistencia de estos episodios deja abiertos los interrogantes sobre las obras que se necesitan, las prioridades de inversión y las medidas de prevención para reducir el impacto de las tormentas en los barrios.
El desafío de que las calles no se conviertan en lagunas
Cada lluvia intensa vuelve a mostrar las dificultades de Resistencia para evacuar rápido el agua acumulada en determinados sectores. Más allá de las condiciones meteorológicas extraordinarias, el desafío para las autoridades municipales es avanzar hacia soluciones sostenidas que mejoren el escurrimiento y disminuyan las complicaciones para los vecinos.
En Fotheringham, entre Panamá y Caracas, la escena de este jueves resume una preocupación que se repite: calles cubiertas de agua y una comunidad que espera respuestas concretas frente a un problema que todavía persiste. Mientras el agua sigue sobre la calzada, la pregunta vuelve a ser la misma: qué obras y medidas hacen falta para que una lluvia intensa no deje otra vez a los vecinos con las calles anegadas.



