Volvió a acercarse a su expareja y ahora la Justicia de Tupungato le puso fecha para entrar a la cárcel
En Tupungato, un hombre que ya tenía una condena en suspenso por agredir a su expareja volvió a quebrar la restricción que lo mantenía lejos de ella. La Justicia actuó rápido y ahora deberá cumplir la pena adentro de la cárcel: cuánto tiempo le dieron y qué pasó en el barrio Arco Iris.
Un hombre quedó con prisión efectiva de 10 meses después de romper la prohibición de acercamiento que pesaba sobre él en Tupungato. La condena la firmó el juez Martinelli el martes 27 de octubre, horas después de que el sospechoso fuera detenido por la Policía, según consignó El Cuco Digital.
La medida de protección había sido dispuesta por el Juzgado de Familia de Tupungato. Y el acusado, identificado como Nahuel Chanampa, ya tenía un antecedente encima por el mismo vínculo: el 14 de septiembre pasado había recibido una condena de ejecución condicional por una agresión contra esa misma mujer.
El operativo en el barrio Arco Iris
La intervención policial se concretó el sábado 23 de octubre en el barrio Arco Iris. Los efectivos actuaron al detectar que la restricción de acercamiento estaba siendo incumplida.
Con el hombre aprehendido, el expediente avanzó por la vía de la flagrancia, el mecanismo que permite resolver rápido causas de este tipo. Según la información oficial, el pedido de audiencia entró el primer día hábil posterior a la detención y la sentencia se dictó al día siguiente.
Los magistrados encuadraron la pena bajo la figura de reincidencia, justamente por el fallo previo de septiembre. Tras la resolución, Chanampa fue trasladado al penal para empezar a cumplir los 10 meses de encierro.
Qué implica la figura de la reincidencia
El antecedente de ejecución condicional por la agresión a la misma mujer fue clave para que la Justicia optara por una pena de cumplimiento efectivo en lugar de una nueva condicional. El incumplimiento de la restricción, en ese contexto, terminó de inclinar la balanza.
La causa quedó cerrada en apenas unos días: de la detención del sábado a la condena del martes. Un proceso abreviado que dejó al hombre tras las rejas y a la víctima con una medida de protección que ahora tiene respaldo judicial.