Volcán Villarrica en alerta amarilla: ¿qué significa para Neuquén?
Mientras las autoridades chilenas elevan la alerta, desde Neuquén intentan llevar tranquilidad. Pero la historia del volcán y lo que podría venir mantienen en vilo a toda la cordillera. ¿Qué se sabe hasta ahora?
El volcán Villarrica, en el sur de Chile y a pocos kilómetros de la cordillera neuquina, encendió las alarmas tras el aumento de su actividad. Las autoridades chilenas elevaron la alerta técnica de verde a amarilla y ahora todos los ojos están puestos en el macizo, especialmente del lado argentino.
Qué detectaron los organismos de monitoreo
La decisión la tomó el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) este viernes, después de analizar los registros de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica procesados por el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (Ovdas). El informe marca un incremento de la actividad sísmica y superficial en comparación con los niveles habituales.
Entre las manifestaciones observadas se destacan incandescencia, emisiones de piroclastos balísticos, señales acústicas compatibles con explosiones menores y un aumento de la temperatura superficial detectado por satélite. Por ahora, los cambios se concentran en el área del cráter.
A raíz de esta situación, Senapred activó una Alerta Temprana Preventiva para las comunas chilenas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en Los Ríos. La medida implica reforzar la vigilancia y el monitoreo de las condiciones de riesgo.
¿Hay riesgo para Neuquén?
El Villarrica está completamente en territorio chileno, pero su cercanía con la provincia hace que cualquier movimiento sea seguido de cerca desde Argentina. Las localidades neuquinas más próximas son Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé.
Sin embargo, desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén aclararon que, con el escenario actual, no se registra afectación directa sobre territorio argentino. Los efectos observados hasta el momento quedan restringidos a Chile, en sectores cercanos al cráter.
La Dirección Provincial de Protección Civil realiza un seguimiento permanente de la actividad y mantiene coordinación con los organismos especializados. Fuentes oficiales anticiparon que la información se actualizará ante cualquier modificación del escenario.
Los antecedentes del macizo
No es la primera vez que el Villarrica preocupa a la región. En marzo de este año ya se había detectado un aumento de temperatura y actividad interna, lo que puso en alerta a las autoridades y especialistas tanto en Chile como en el norte de la Patagonia argentina.
Los expertos insisten en que el fenómeno actual no indica una erupción inminente, pero la cercanía con Neuquén hace que cualquier cambio en su comportamiento sea monitoreado con lupa.
Qué pasaría si hay una erupción
Los principales riesgos de una erupción del Villarrica están vinculados a la caída de ceniza volcánica, el descenso de material por los ríos y los posibles lahares, que son flujos de barro generados por el derretimiento de nieve o hielo en la cumbre.
El geólogo Mario Guerra, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, explicó que el Villarrica —también conocido como Rucapillán— es un estratovolcán, formado por capas sucesivas de lava solidificada y material expulsado durante distintas erupciones. Entre esos materiales hay cenizas y fragmentos volcánicos que pueden dispersarse a grandes distancias según la intensidad del evento y el viento.
El especialista recordó episodios sísmicos previos vinculados a movimientos de magma. Entre el 16 y el 31 de diciembre de 2023, por ejemplo, se registró un enjambre de más de 599 eventos sísmicos asociados al sistema volcánico, aunque la mayoría pasó desapercibido para la población.
Uno de los episodios más recordados fue la erupción de 2015, que generó daños en infraestructura cercana y obligó a evacuar a miles de personas. Por ahora, el volcán sigue bajo vigilancia y la situación se mantiene en observación constante.