Vivir solo, un lujo imposible: necesitás un 47% más de sueldo que el promedio joven
La UADE calculó cuánto cuesta vivir solo en Argentina: $1.321.651 mensuales. El sueldo promedio de un joven es de $900.000. ¿Cómo hacen para independizarse?
Un informe de la UADE revela que independizarse cuesta $1.321.651 por mes, mientras el salario promedio de un joven apenas alcanza los $900.000. La brecha explica por qué el 44% de los argentinos de entre 18 y 30 años sigue viviendo con sus padres.
¿Cuánto sale la canasta de emancipación?
El Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la UADE armó una canasta de emancipación con datos del Indec y del mercado inmobiliario. El alquiler se lleva $623.726, los servicios (expensas, luz, gas, agua, internet) suman $370.512 y la canasta básica personal asciende a $327.413. En total, $1.321.651 mensuales.
El estudio indica que el salario promedio de un joven ronda los $900.000, por lo que para vivir solo se necesita un ingreso casi un 47% superior. La edad mediana de emancipación ya trepó a 28,1 años.
El alquiler, el principal escollo
El 44% de los consultados señaló que el costo del alquiler, expensas y servicios es la principal barrera para irse de casa. La derogación de la Ley de Alquileres mediante el DNU 70/2023 trajo contratos más flexibles, pero los valores iniciales subieron muy por encima de los salarios.
“El acceso al alquiler constituye el principal condicionante”, afirma el informe. En paralelo, la recuperación del crédito hipotecario sigue siendo insuficiente para quienes no tienen ahorros.
Género y edad: ellas se van antes
Las mujeres abandonan el hogar familiar a los 27,1 años en promedio, mientras que los hombres lo hacen a los 29,2. La brecha responde a diferencias en proyectos de vida y oportunidades laborales.
Un 15% de los encuestados dijo que no quiere resignar su nivel de vida. Los investigadores aclaran que no es un capricho: “Permanecer en el hogar familiar es una forma de preservar un capital simbólico vinculado al estilo de vida”.
Sentimientos encontrados
El 27% de los jóvenes siente tranquilidad viviendo con sus padres, pero el 14% manifiesta frustración y el 13% una sensación de estancamiento. Más de la mitad (52%) tiene ingresos inferiores a los de sus padres y el 76% no aporta regularmente a los gastos del hogar.
A pesar de todo, el 58% de los que viven con sus padres planea mudarse en el futuro. La mayoría (57%) prefiere vivir solo, mientras que el 38% optaría por hacerlo en pareja.
Juana Jurado, investigadora de la UADE, resumió: “Irse de casa se volvió una proeza económica; para otros, la convivencia ofrece comodidad, contención y libertad”.