Viven hace 20 años sin escrituras y con servicios básicos deficientes: el drama de dos barrios salteños
¿Pensaban que con un boleto de compraventa alcanzaba? Vecinos de Villa del Sol y Beuchamps llevan más de 20 años esperando escrituras y servicios básicos. Los detalles de un reclamo que no se apaga.
Decenas de familias de Villa del Sol y Village Beuchamps, a la vera de la ruta nacional 51 en Salta, denuncian que llevan más de dos décadas sin poder escriturar sus terrenos y con un suministro de agua y luz que califican de "inestable". Los vecinos responsabilizan a los loteadores y exigen la intervención urgente de las autoridades.
El reclamo se hizo visible con una protesta en el camino a Campo Quijano, donde los manifestantes pidieron soluciones tanto a nivel provincial como municipal. Según relataron, la falta de regularización dominial y las deficiencias en los servicios básicos son dos caras de un mismo problema que afecta a cientos de familias.
¿Qué servicios fallan?
Uno de los puntos centrales del reclamo es la falta de agua potable en cantidad y calidad suficiente. A esto se suma un servicio eléctrico que, según los vecinos, sufre cortes reiterados y bajas de tensión que complican la vida cotidiana. "No podemos ni prender la heladera sin que se queme", confió una vecina.
Los propietarios aseguran que, al comprar los lotes, los boletos de compraventa establecían que las obras de infraestructura corrían por cuenta de la empresa loteadora. Sin embargo, afirman que esas obras nunca se completaron o no cumplen con las normativas vigentes.
"Más de 20 años y sin papeles"
La incertidumbre jurídica es otro de los grandes dolores de cabeza. "Algunos llevamos más de 20 años viviendo aquí y todavía no tenemos los papeles en orden", expresó una vecina de Villa del Sol. "Necesitamos que las autoridades intervengan para que podamos tener nuestras escrituras, el agua que necesitamos para seguir viviendo, tanto en Villa del Sol, Beuchamps y otros barrios de la zona que sufren la misma situación", agregó.
El reclamo, que combina la necesidad de seguridad jurídica con el acceso a servicios esenciales, no es nuevo. Los vecinos aseguran que la problemática se arrastra desde hace más de dos décadas y que, hasta ahora, no han recibido respuestas concretas.
Mientras tanto, las familias continúan visibilizando su situación y esperan que los organismos competentes revisen la documentación de las urbanizaciones, determinen las obligaciones pendientes y generen una solución definitiva que les permita vivir con tranquilidad.