Viven en una de las mejores provincias del país, pero se ahogan en deudas: la paradoja puntana
San Luis es top en calidad de vida, pero sus habitantes no pueden pagar las deudas. ¿Cómo conviven dos realidades tan opuestas?
San Luis brilla en calidad de vida, pero sus habitantes no pueden pagar las cuentas. Dos informes recientes pintan una realidad contradictoria: la provincia está entre las mejores para vivir y, al mismo tiempo, lidera el ranking de morosidad.
El ranking que la enaltece
El Ranking Social Provincial, elaborado por Empiria Consultores y dirigido por el exministro Hernán Lacunza, ubicó a San Luis en el séptimo puesto a nivel nacional. El estudio analiza 12 indicadores en cuatro dimensiones: condiciones sociales, mercado laboral, vivienda y condiciones de vida.
La clasificación la encabezan CABA, Río Negro, Tierra del Fuego, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. San Luis supera a Córdoba, La Pampa y Santa Fe.
En vivienda, apenas el 4% de los hogares son irrecuperables, no hay casas en zonas basurales o inundables y solo el 1% tiene deficiencias en servicios básicos. La pobreza es del 32%, la indigencia del 4% y hay 85 beneficiarios de AUH cada mil habitantes.
En educación, el 79% de los estudiantes logró niveles satisfactorios en Lengua y el 54% en Matemática en las pruebas Aprender. La cobertura de salud alcanza al 64% de la población y la tasa de desempleo es del 2%, una de las más bajas del país. El talón de Aquiles: la informalidad laboral, que llega al 48%.
El ranking que la preocupa
Pero el otro informe, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) con datos de la Central de Deudores del Banco Central, la coloca como la segunda provincia con mayor morosidad. El 20,1% de los créditos en San Luis está en situación irregular. Solo La Rioja (22,8%) está peor. Catamarca (20%) le pisa los talones.
En el otro extremo, La Pampa (9,1%), CABA (10,1%) y Santa Fe (12,4%) tienen los niveles más bajos de incumplimiento.
Una crisis que no discrimina
A nivel nacional, la morosidad alcanzó cifras históricas. Hay 20,9 millones de deudores en el sistema financiero, de los cuales 5,8 millones están en mora. En las familias, el incumplimiento bancario es del 12,3%, pero en las billeteras virtuales explota: 29,6% de atrasos, el récord desde que se registra.
Los más golpeados son los jóvenes de 18 a 34 años. Entre los menores de 24, cuatro de cada diez créditos están en mora, sobre todo en billeteras virtuales.