Viven de juntar latas en Perico: el drama de dos familias que conmueve a todos
Miriam y Viviana viven en Las Lomas de la Nueva Ciudad, Perico. Recolectan latas y verduras de descarte para alimentar a sus hijos. Pero hay un gasto que las tiene contra las cuerdas y las obliga a tomar una decisión desesperada. Enterate de qué se trata.
En el sector Las Lomas de la Nueva Ciudad, dos familias sobreviven con changas y recolección de chatarra. La falta de empleo formal y recursos afecta la alimentación y la escolaridad de los chicos.
La crisis económica golpea con dureza a los sectores más vulnerables de Perico. En el barrio Las Lomas de la Nueva Ciudad, un grupo familiar atraviesa una situación límite: sin trabajo estable, sus integrantes salen a las calles a juntar latas y vender chatarra para llevar algo de comida a la mesa. Miriam y Viviana son las voces que ponen rostro a esta realidad.
"Recolectamos latitas de la calle para poder vivir"
Miriam contó cómo es el día a día: "Nosotros acá para vivir tenemos que estar recolectando latitas de aquí de las calles, buscando, o vendemos chatarra... Mis hijos también me ayudan a veces, lo que sea. A veces tienen trabajo, a veces no". La mujer también describió las precarias condiciones de la vivienda, que se agravan cuando llueve: no tienen techo adecuado y los pisos son de barro.
Para comer, la familia recurre a la feria de contenedores, donde recogen verduras de descarte. "Voy hacia la feria de contenedores y vamos a traer verduras, un poco de cada cosa para tener para la semanita... Hay veces que estamos una semana sin poder tener para comer, y hay veces que tenemos y no podemos comer", relató Miriam, dejando en evidencia la angustia que atraviesan.
El costo del boleto que aleja a los chicos de la escuela
Viviana, madre de tres hijos, puso el foco en otro problema: la imposibilidad de costear el transporte público para que sus hijos asistan a clases. "Yo tengo que tener para el pasaje... hay días que él dos semanas dejó de ir a la escuela y ya me notificaban porque no ha ingresado. Yo le expliqué que no tengo por la economía ni tengo para el pasaje", explicó. El costo semanal para garantizar el traslado de su hijo adolescente asciende a 12.000 pesos, una cifra imposible de cubrir con los ingresos actuales.
Ante la falta de asistencia estatal sostenida, la familia hizo un llamado solidario a la comunidad. Necesitan alimentos no perecederos, mercadería, ropa y, sobre todo, oportunidades laborales que les permitan salir de esta situación. Quienes puedan colaborar pueden comunicarse al teléfono celular 3885146237.