Vive en Río Gallegos, votó en Brasil y lanzó una advertencia que muchos comparten
Vive en Río Gallegos, votó en Brasil y advierte que lo que pasa allá no queda allá: la polarización, la inflación y los comercios que cierran ya golpean el consumo de las familias argentinas. Su frase sobre la clase media y los productos importados deja una pregunta incómoda.
Marcos Almeida De Sousa, referente de la colectividad brasileña en Río Gallegos, analizó el escenario electoral de su país y advirtió que la polarización ya no es un problema exclusivo de Brasil. En diálogo con Radio LU12 AM680, sostuvo que el proceso debe mirarse con una lupa regional y dejó una frase que resume su inquietud: “La que está en el medio es la gente”.
Brasileño y radicado desde hace años en la capital santacruceña, Almeida De Sousa evitó quedarse en la coyuntura de su país y amplió el foco hacia lo que ocurre en distintos puntos de América Latina. “Lo tomo como algo regional, más que de Brasil”, dijo sobre una elección que, a su entender, trasciende fronteras.
El referente comunitario describió una dinámica política atravesada por la confrontación entre sectores y no dudó en calificarla de riesgosa. “Esto es peligroso porque la que está en el medio es la gente”, repitió durante la entrevista.
Cómo vota un brasileño que vive en la Patagonia
En la charla también explicó el mecanismo que tienen sus compatriotas para sufragar desde el exterior. Quienes residen en Argentina pueden empadronarse para votar para presidente y vicepresidente, o bien acercarse al consulado que les corresponde.
El problema, según detalló, es la distancia: para los brasileños que viven en el sur del país el consulado de referencia está en la Ciudad de Buenos Aires, lo que obliga a viajar hasta allí para emitir el voto. Por eso reclamó una representación consular más cercana para la comunidad radicada en la Patagonia.
“Uno se arraiga en el lugar que está”, expresó al hablar de sus años en Río Gallegos, y completó: “Mi consulado pasa a ser mi casa y mi trabajo”.
Inflación, desempleo y comercios que bajan la persiana
Más allá de la elección, Almeida De Sousa puso el foco en las dificultades económicas que, según su mirada, golpean tanto a Brasil como a Argentina. Mencionó la inflación, el desempleo, el cierre de locales y la caída del poder de consumo.
“Brasil comienza a entrar en algo que nunca hubo, que es la inflación, el desempleo, cierres de locales”, afirmó. Para él, detrás de las discusiones políticas hay problemas concretos que sacuden a las familias.
“Son familias sin trabajo, sueños destruidos, ganas de hacer cosas, proyectar, intentar tener un futuro mejor para los hijos de uno”, sostuvo. También apuntó que la falta de diálogo entre los sectores políticos profundiza esas dificultades.
La remera barata y el cliente que no aparece
Otro de los ejes de la entrevista fue el ingreso de productos importados de China y otros países a los mercados latinoamericanos. Almeida De Sousa reconoció que esos artículos pueden ofrecer precios más bajos al consumidor, pero advirtió sobre el impacto en los sectores productivos locales.
“¿De qué sirve tener una linda remera de Hong Kong, no sé, o de China, a cinco pesos, y no tenés cliente?”, se preguntó. Para el referente, el nudo del problema está en la falta de consumo y en la pérdida de actividad económica.
En esa línea, recordó que el consumo en Argentina estuvo históricamente sostenido en buena medida por la clase media y manifestó su preocupación por el deterioro de esa estructura. “Argentina ha sido siempre la Europa de América del Sur”, afirmó, al subrayar el peso que tuvieron la clase media, la educación y el desarrollo intelectual del país.
Sin candidato y con una definición final
Consultado sobre a quién votaría si tuviera una urna enfrente, Almeida De Sousa evitó pronunciarse por cualquier candidato y respondió con una referencia religiosa: “Quería a Dios que nos ayude”.
El brasileño insistió en que las decisiones políticas de Brasil pueden tener consecuencias más allá de sus fronteras y afectar directamente a los países vecinos. “Si hay una crisis política en Brasil obviamente va a impactar acá”, sostuvo, y cerró con una definición: “El gran candidato de todos nosotros debe ser Dios”.
Así, desde Río Gallegos, el referente comunitario puso el acento en una elección que, más allá de los nombres y las disputas partidarias, consideró atravesada por la polarización, el empleo, el consumo y las condiciones económicas de las familias de toda la región.