Violeta Gorodischer presentará su nueva novela en Rosario: "No es el tipo de escritora que quiero ser para ser bestseller"
La escritora y periodista presenta este lunes en Rosario su nueva novela, Cruces, donde rompe con el realismo para hablar de la vida, la muerte y los vínculos familiares. En la previa, disparó: "No es el tipo de escritora que soy ni que quiero ser".
La escritora y periodista Violeta Gorodischer desembarca este lunes en la Feria Internacional del Libro de Rosario para presentar Cruces, su segunda novela, publicada por el Fondo de Cultura Económica. La cita es a las 17 en la sala Jorge Riestra, ubicada en el primer piso del Centro Cultural Fontanarrosa, con entrada libre y gratuita.
En diálogo previo con Rosario3, la autora anticipó de qué va el libro y por qué se animó a romper con el realismo, algo que nunca había hecho antes en su carrera literaria.
Una médica que convive con la vida y la muerte
Cruces sigue el derrotero de Laura, una médica que trabaja en el área de cuidados paliativos de un hospital público. Rodeada de enfermedad y, muchas veces, de muerte en pacientes de todas las edades, incluidos los pediátricos, la protagonista atraviesa esa realidad con una naturalidad que no niega la angustia ni el dolor, pero los asume como parte de la vida.
"La novela acompaña el devenir psicológico de Laura, sus propias pérdidas, sus angustias, sus deseos, todo lo que le pasa en su vida personal mientras trabaja en este ámbito", explicó Gorodischer. La historia se nutre de las experiencias de profesionales con los que la autora se cruzó en investigaciones y notas periodísticas, y que le resultaron "inspiradoras" para crear este relato.
Romper el realismo para hablar de cosas muy reales
La autora decidió sumar elementos fantásticos para no encasillar la historia en un registro lúgubre. "Sentí que la historia me pedía ir un poquito más allá narrativamente. Si iba a abordar temáticas que pueden ser amenazantes, tenía que recurrir a un registro que superara lo meramente realista", contó.
Así, aparecen metáforas, planos oníricos y escenarios que se corren de lo literal. "Es una novela que borra los límites del realismo, pero para hablar de cosas muy reales", definió. Y agregó: "No quería que fuera una novela lúgubre. La temática puede asustar, pero una muerte literal no se narra nunca".
Brasil, el territorio de la infancia y lo místico
La novela también propone un cruce geográfico y temporal: Laura viaja a Brasil, el territorio de su infancia, tras un duro golpe en su relación de pareja. "Es una línea de fuga para volver a ella, para reconstruirse después de una separación", señaló Gorodischer.
Pero ese Brasil no es un Brasil real. La autora eligió ese escenario por el sincretismo y la mística que encontró en sus viajes desde muy chica. "Me pareció un territorio propicio para explorar lo místico y contraponerlo al ámbito pulcro, minimalista y aséptico del hospital", explicó. Allí, la protagonista se reencuentra con rituales que la conectan con la muerte desde una circularidad entre la vida y la muerte.
Los vínculos, la familia y las tareas de cuidado
Consultada sobre el hilo conductor de su obra, Gorodischer no dudó: los vínculos. Desde Los años que vive un gato (2011) hasta Desmadres (2022), pasando por Sueños a 90 centavos (2015), la autora vuelve una y otra vez sobre las familias como sociedades en miniatura.
"Me gusta ese universo que se genera en las familias, que tienen diversas formas del amor y del odio. Es como poner una lupa y trabajar los personajes en miniatura", apuntó. Para ella, las familias son un espejo de la sociedad: cuando irrumpe una enfermedad, una elección sexual distinta o una pérdida, "ahí se ve la verdad narrativa".
En Cruces, esa exploración se materializa en una metáfora potente: una madre que se animaliza. "Es una metáfora del deterioro de las personas mayores", reveló. La protagonista es quien más se hace cargo y allí surge la pugna con su hermano por quién cuida a mamá. "Lo que sucede con esa madre perro es lo mismo que pasa con los adultos mayores cuando en la familia se empiezan a tirar la pelota de la responsabilidad", graficó.
La autora vinculó esa situación con su ensayo Desmadres, donde abordó qué significa ser madre en la Argentina. "Las tareas de cuidado recaen mayormente en las mujeres. No es una bajada de línea, la historia misma se fue armando así", sostuvo.
Una decisión lejos del bestseller
Gorodischer también se refirió a las presiones del mercado editorial. "Si uno tuviera que tomar esta decisión desde un lugar más mainstream o de buscar transformarse rápidamente en bestseller, por ahí elegiría otros temas, pero no puedo. No me sale, no es el tipo de escritora que soy ni que quiero ser a futuro", aseguró.
La presentación de Cruces será este lunes a las 17 en la sala Jorge Riestra del Centro Cultural Fontanarrosa, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Rosario.