Vio un ave desconocida desde su ventana y su hallazgo terminó en una revista científica
Rocío Reales pensó que era un simple avistaje. Lo que descubrió después cambió el mapa de distribución de una especie en Argentina.
Una estudiante de Biología de Andalgalá convirtió un avistaje casual en un aporte científico: logró documentar por primera vez para Catamarca la presencia del Anó Grande, un ave que no estaba registrada en la provincia.
Rocío Reales cursa el último año de la Licenciatura en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional de Catamarca. Junto a su papá, una tarde de abril de 2025 vio desde su casa un ejemplar que no reconoció. Lo que siguió fue una secuencia de fotos y videos tomados con el celular, y después un trabajo publicado en la revista Nuestras Aves.
Un encuentro fortuito
El 22 de abril, a las 15.02, Rocío y su padre notaron un ave posada en el techo de una vivienda, en un sector periurbano cercano al Arroyo del Huayco. “Estábamos con mi papá y nos llamó la atención porque desde la ventana vimos un ave posada en el techo de la casa que nunca habíamos visto”, contó Rocío a INFORAMA.
“Comenzamos a observarla y a sacarle fotos y a filmarla. En ese momento con un celular porque era lo que teníamos a mano y no queríamos espantarla”, relató.
La identificación no fue inmediata. Recién en una salida del COA Catamarca, cuando Rocío mostró el material, otros integrantes reconocieron al ejemplar como un Anó Grande (Crotophaga major) y notaron que el registro tenía un valor especial: no había documentación previa de esa especie para la provincia.
“Yo no sabía de qué especie se trataba porque nunca la había visto. En una salida del COA Catamarca le mostré los videos a quienes también son autores de la revista y me dijeron que se trataba del Anó Grande”, explicó.
“Ellos también estaban sorprendidos del registro. Fue ahí que me dijeron que esa ave no estaba registrada para la provincia, es decir, en su área de distribución no entra Catamarca, y nos pusimos en campaña de armar la nota”, recordó.
Qué se sabe del Anó Grande
El Anó Grande pertenece a la familia Cuculidae y habita principalmente ambientes boscosos cerca de cuerpos de agua en regiones tropicales y subtropicales de Sudamérica. En Argentina, su distribución se concentra en el norte y noreste, por lo que su presencia en Andalgalá amplía el conocimiento sobre la especie en el noroeste.
El trabajo plantea que podría tratarse de un desplazamiento ocasional fuera de su rango habitual, y los investigadores consideran que los cursos de agua podrían tener un papel en estos movimientos, por la preferencia de la especie por ambientes ribereños.
El ejemplar observado permaneció varios días en el lugar, activo, desplazándose, explorando y acicalándose. El artículo también menciona registros cercanos en Tucumán y antecedentes en La Rioja, pero destaca que el avistamiento de Andalgalá es el primero documentado para Catamarca.
De un celular a una publicación científica
La investigación, titulada “Primer registro documentado del Anó Grande (Crotophaga major) en la provincia de Catamarca, Argentina”, fue publicada en Nuestras Aves. Firman Rocío V. Reales, Gabriel Reinoso Franchino y Graciela N. Lencina.
Para Rocío, formar parte de este trabajo significa más que un logro académico. “La verdad que se siente muy lindo, sobre todo porque este tipo de registros permiten aportar un poquito más al conocimiento de la biodiversidad de Catamarca”, expresó.
“Para mí es muy gratificante poder contribuir, desde mi lugar, con información que quizás sirva para seguir conociendo y valorando la fauna de nuestra provincia”, agregó.
La joven también puso el foco en el contexto difícil para la investigación: “En un contexto en el que la ciencia y la investigación atraviesan dificultades, especialmente por los recortes y la falta de financiamiento, trabajos como este también permiten visibilizar la importancia de seguir investigando y conociendo nuestra biodiversidad”.