Villa Mercedes despide al artista que convirtió sus calles en pinturas
¿Qué ciudad retrató durante décadas y hoy lo despide? El intendente lo despidió con una frase que resume su vínculo con las calles, los edificios y la gente.
Miguel Ángel Zeballos, artista plástico y docente, murió este domingo en Villa Mercedes a los 74 años. Durante décadas, su obra estuvo atada a la ciudad: sus calles, sus edificios y sus paisajes fueron el material con el que construyó una mirada personal sobre la identidad villamercedina.
Zeballos dedicó buena parte de su vida a pintar y a enseñar artes plásticas. Su producción recorrió distintos rincones de Villa Mercedes, que quedaron retratados en sus trabajos y le permitieron forjar una visión propia de la ciudad.
Una vocación que nació en la escuela
El dibujo lo acompañó desde chico. En una entrevista, el artista recordó que en la primaria sus compañeros le pedían que les ilustrara las primeras hojas de las carpetas. Esa anécdota anticipaba lo que después sería su profesión y su forma de transmitir conocimientos.
Como docente de artes plásticas, Zeballos compartió su experiencia con distintas generaciones y acercó el arte a sus alumnos. La acuarela fue una de las técnicas que más exploró: con ella representó escenarios de Villa Mercedes y transformó espacios cotidianos en parte de su obra.
La ciudad como inspiración
Su vínculo con Villa Mercedes fue permanente. Pintó calles, viviendas y edificios del paisaje diario, y presentó parte de sus trabajos en la Casa de la Cultura, donde también quedaron algunas de sus obras.
Tras conocerse su fallecimiento, el intendente Maximiliano Frontera lo recordó públicamente y destacó su capacidad para encontrar historias y motivos para pintar en las calles, los edificios y las personas con las que se relacionaba.
“Pocas personas han sabido retratar nuestra ciudad con tanto amor”, expresó el intendente al despedirlo.
El legado
La muerte de Zeballos generó muestras de afecto entre quienes compartieron con él su actividad artística y docente. Su legado queda en las obras que realizó, pero también en quienes aprendieron de él y en las imágenes de Villa Mercedes que convirtió en pinturas.
A los 74 años, el artista dejó una producción estrechamente ligada a la ciudad que eligió retratar y que fue, a lo largo de su trayectoria, uno de los principales motivos de su trabajo.