Villa María manda quesos a Dubái: el cargamento que sale hoy de Ezeiza
¿Qué producto con historia local viaja por primera vez desde Villa María a Dubái y aterrizará la semana que viene en mercados y restaurantes de Medio Oriente?
Un cargamento de provoletas y muzzarellas sin lactosa producido en Villa María parte este viernes desde Ezeiza rumbo a Dubái. Es la primera exportación de la ciudad a los Emiratos Árabes Unidos, un destino que está a más de 14 mil kilómetros de distancia.
La firma Capilla del Señor, una pyme láctea villamariense, no solo despide hoy ese envío aéreo: también saca mercadería por barco y por tierra. La operación simultánea incluye 23 toneladas de quesos de alto valor agregado hacia el norte de Brasil por vía marítima, un camión con la misma cantidad rumbo al sur del país vecino y otro con Perú como destino.
Hacia Dubái viaja una tonelada de provolone (queso hilado) y muzzarella, ambos sin lactosa. Álvaro Ugartemendía, referente de la empresa, pasó por los estudios de la 90.1, La Radio del Centro del País, y destacó que el envío lleva al otro lado del mundo un producto con historia local: el queso inventado en Arroyo Algodón por don Natalio Alba.
“La provoleta era una marca registrada, pero se venció la patente y ahora es genérica”, explicó Ugartemendía, que recordó que en sus comienzos buscaba producir precisamente el queso nacido en esa zona.
Cómo abrieron el camino a los Emiratos
Consultado sobre la llegada al mercado de Medio Oriente, el empresario explicó que la firma acumula más de 15 años de experiencia exportadora. “Viajamos dos veces en Rondas de Negocios y tuvimos que superar algunas barreras. Una es la cultural, ya que muchos compradores prefieren adquirir los quesos en Europa, pero trabajamos para demostrar la calidad de los productos que hacemos en las pymes argentinas”, contó.
Según detalló, ese trabajo permitió concretar el primer cargamento que sale este viernes de Ezeiza y que la semana que viene estará en mercados y restaurantes de Dubái.
El otro objetivo de la empresa es no enviar commodities a destinos tan lejanos. “Si vamos a enviar tan lejos, no queremos enviar commodities, sino un producto de valor agregado como son los quesos sin lactosa, que producimos por el invalorable aporte del INTI”, afirmó. La metodología utilizada no agrega enzimas, lo que permite ubicarse entre los mejores del mercado de productos sin lactosa.
El año pasado la empresa envió 500 toneladas de muzzarella y provolone sin lactosa a Brasil, donde el producto tuvo muy buena aceptación.
Vietnam, el próximo objetivo
La firma también trabaja para ampliar sus horizontes. Desde 2019 desarrolla junto al INTA un proyecto para llevar sus quesos a Vietnam. “Estamos en ese camino y, si se da lo que pensamos, tenemos un proyecto educativo con la Universidad de Hanói, que, de concretarse, será el primer convenio que firmen con América. Y estará en Villa María”, anticipó Ugartemendía.
Sobre los desafíos de exportar desde una pyme del interior, el referente señaló que la clave no pasa solo por las instalaciones, que deben cumplir con las exigencias sanitarias del mercado de destino para garantizar la inocuidad de los quesos. “La clave no está solo en las instalaciones, sino en los colaboradores, que son los que producen para exportar en un área que no tiene mucho margen de error para vender al exterior”, sostuvo.
Además, remarcó que las pymes tienen oportunidades, pero no solas. A través del grupo Sensaciones Queseras buscan mercados de manera conjunta, una estrategia que simplifica el camino.
El queso que se puede tirar desde un avión
La cultura exportadora de los lácteos villamarienses ya llegó a distintos lugares del mundo. Uno de los casos que más llamó la atención de Ugartemendía fue un envío de leche larga vida a África. “En general se exporta sin agua, es decir, leche en polvo, porque es menor el volumen”, explicó. Pero le indicaron que allá no había agua potable para agregar al sólido ni para lavar los vasitos en los que se servía la leche.
En una reunión con el INTA, el empresario planteó su próximo desafío: “Quiero un producto lácteo que se asemeje nutricionalmente a un vaso de leche, que no necesite cadena de frío y que no tenga nada de agua para garantizar la logística. En definitiva, quiero un producto que hasta se pueda tirar desde un avión”.
Desde el INTA le preguntaron si no quería pedir algo más, por lo específico de la idea, pero igual se pusieron a trabajar y así nacieron los chips de muzzarella. El producto comenzará a comercializarse próximamente en un sobre que aporta el valor nutricional equivalente a un vaso de leche.
La formulación del queso en chips es totalmente novedosa a nivel mundial y nació de la inquietud de un empresario villamariense. “Por eso siempre valoro al INTI y al INTA, que trabajan con mucha capacidad y generan estos productos de alto valor agregado”, concluyó Ugartemendía.