Viedma cumple 53 años como capital y Castro apuntó directo contra Nación
Viedma sopló 53 velitas como capital de Río Negro y Marcos Castro usó el acto para algo más que celebrar: reclamó por los convenios nacionales que se cortaron y dejaron proyectos en el aire. Qué obras destacó y qué pidió.
Viedma celebró este martes un nuevo aniversario de la sanción de la Ley 852, la norma que la convirtió en capital definitiva de Río Negro. El acto se llevó a cabo en la Plazoleta del Fundador y tuvo como orador principal al intendente Marcos Castro, quien repasó el peso histórico de la fecha y trazó los desafíos que la ciudad tiene por delante.
De la ceremonia participaron la jefa de Gabinete, María Eugenia Serra, junto a funcionarios municipales, concejales, legisladores, representantes de juntas vecinales y organizaciones comunitarias. La Banda de la Policía de Río Negro también dijo presente.
Orgullo y responsabilidad, las dos caras de la capitalidad
Para Castro, ser capital provincial no es solo un motivo de orgullo: también implica una responsabilidad concreta. El jefe comunal subrayó que la ciudad necesita infraestructura y servicios a la altura de los vecinos de distintos puntos de Río Negro que llegan a diario a Viedma.
En ese marco, valoró el reconocimiento que la capital rionegrina recibe por su historia y sostuvo que existen oportunidades para crecer al calor de las transformaciones económicas y productivas que atraviesa la provincia.
Energía, turismo y educación: los ejes que marcó Castro
Uno de los puntos que más desarrolló el intendente fue el potencial energético. Mencionó el desarrollo de la industria en el Golfo San Matías y las posibilidades de vinculación con empresas y proyectos ligados a esa actividad.
«La capital rionegrina cuenta con condiciones naturales, productivas y humanas que pueden contribuir a su crecimiento», afirmó.
El turismo también ocupó un lugar en su discurso. Castro destacó el trabajo para posicionar a Viedma como destino y puso como ejemplo la marca ciudad Viedma te sorprende, pensada para reforzar la identidad local y ampliar su reconocimiento.
En materia educativa, resaltó que la ciudad ofrece más de 90 carreras, una alternativa para los jóvenes que terminan la secundaria y buscan seguir estudiando en la región.
Obras: lo que avanza con Provincia y lo que falta de Nación
La infraestructura fue el eje central de su alocución. Castro puso en valor las inversiones del Gobierno provincial y su impacto en la mejora de los servicios y el acompañamiento al crecimiento de la capital.
Entre las intervenciones que mencionó aparecen los trabajos en el Centro Cultural, la etapa final de la nueva terminal de ómnibus y otras obras vinculadas con iluminación, infraestructura deportiva y espacios culturales.
El intendente recordó que al inicio de su gestión presentó al gobernador un plan estratégico de infraestructura para Viedma, y aseguró que varias de las iniciativas de esa propuesta ya están en ejecución o a punto de arrancar.
El tono cambió cuando se refirió al Gobierno nacional. Castro cuestionó la falta de acompañamiento a Viedma y a otras ciudades del país, y explicó que la interrupción de convenios nacionales obligó a reorientar la gestión para sostener proyectos importantes para la comunidad.
«El reclamo no se limita a la obtención de recursos económicos», aclaró, y agregó que también apunta a «recuperar los canales de diálogo institucional». En esa línea, pidió que los municipios tengan espacios de escucha y articulación con Nación para presentar sus demandas y trabajar en respuestas a las necesidades de los vecinos.
Diálogo político y el rol de los barrios
En el marco del Día de la Capitalidad, Castro se refirió a la importancia de sostener el diálogo entre sectores con posiciones políticas y sociales distintas. Según planteó, las diferencias no deben transformarse en un obstáculo para construir políticas comunes, y consideró que Viedma puede dar ejemplo de convivencia democrática.
El vínculo con las juntas vecinales fue otro de los aspectos que subrayó, junto al trabajo de participación ciudadana que se desarrolla en los barrios. Reconoció que puede haber desacuerdos entre el Municipio y las organizaciones barriales, pero remarcó el valor de mantener abiertos los espacios de intercambio para avanzar en propuestas concretas.
También tuvo palabras de reconocimiento para los trabajadores municipales, las instituciones, los clubes, los dirigentes y los vecinos que aportaron al crecimiento de Viedma y a la consolidación de su identidad como capital provincial.
Lo que queda pendiente
Al cierre, Castro planteó que la ciudad atraviesa una etapa de evolución con cuestiones todavía sin resolver. Mejorar la infraestructura, ampliar los servicios y generar oportunidades aparecen entre los desafíos que Viedma deberá afrontar.
En ese sentido, resumió la mirada de su gestión: «Viedma avanza hacia un modelo de desarrollo con más infraestructura, inclusión y oportunidades».