Viajó a La Falda a cobrar una deuda y nunca salió del local: su amigo, condenado a 14 años
¿Qué vio la cámara de seguridad antes de que Raúl Oliva desapareciera para siempre? El dato que la investigación nunca pudo explicar y que terminó de hundir a su amigo en el juicio.
La Justicia de Cruz del Eje condenó a Ángel Villada (38) a 14 años de prisión por el homicidio de su amigo Raúl Federico Oliva, un caso que tuvo en vilo al norte de Punilla durante casi una semana de búsqueda. El tribunal lo declaró culpable de homicidio calificado por el uso de arma de fuego.
Oliva había viajado desde Río Ceballos hasta La Falda para encontrarse con el acusado. El motivo: una suma importante de dinero que Villada le debía por negocios que ambos compartían.
La desaparición se denunció el 24 de febrero de 2025. Casi siete días después, el 1° de marzo, los investigadores hallaron partes de su cuerpo dentro de bolsas de residuos en la zona de Escobas, en el límite entre los departamentos Punilla y Cruz del Eje.
La última imagen con vida y la versión que no cerró
Villada tenía un comercio de venta de instrumentos musicales en La Falda. Según la investigación, era allí donde debía entregarle el dinero a Oliva. Una cámara de seguridad registró el ingreso de la víctima al local, de acuerdo con la información publicada por La Estafeta Online. No hay imágenes que lo muestren saliendo.
Durante la investigación, el ahora condenado sostuvo que su amigo tenía previsto encontrarse con una mujer en la ciudad de Córdoba, a quien supuestamente había conocido por una aplicación de citas. Según su relato, Oliva le había dejado su camioneta en La Falda para que él la trasladara después a la capital provincial.
Villada también declaró que, al no poder volver a comunicarse con su amigo, dejó el vehículo y regresó primero a Cosquín en taxi. Después completó el viaje hasta La Falda en remís.
Qué determinó la autopsia
El informe forense estableció que Oliva murió por disparos de arma de fuego y que su cuerpo fue desmembrado después del asesinato. Con esos resultados, la causa avanzó hasta el juicio que terminó esta semana con la condena contra Villada.
El hombre había permanecido hasta julio bajo prisión domiciliaria porque tenía a su cuidado a un hijo con trastorno del espectro autista. Ahora, el Juzgado de Ejecución Penal deberá resolver si el condenado sigue bajo esa modalidad o si es trasladado a un establecimiento penitenciario.