Viajó a España a conocer a su sobrino y su hermano la vio sin vida entre los hierros: la búsqueda que cerró San Juan
Una familia sanjuanina esperó durante días una noticia que ya temía: el cuerpo de Ana Martina apareció entre los restos del tren en Toledo. El viaje que había empezado como un reencuentro con su hermano y su sobrino de cuatro meses terminó de la peor manera, y lo que declaró Jeremías desde el hospital todavía estremece.
La incertidumbre que mantuvo en vilo a una familia sanjuanina durante días llegó a su fin con la peor noticia posible: confirmaron el hallazgo del cuerpo de Ana Martina Conte Grand, la joven de 33 años que había quedado desaparecida tras el choque de trenes registrado en España.
La información la dio a conocer un familiar, que precisó que finalmente localizaron a la víctima. Así se cerró una búsqueda angustiante para sus allegados, que desde el primer momento sospechaban que no había logrado sobrevivir al siniestro ferroviario.
El viaje que terminó en tragedia
Ana Martina había cruzado el océano junto a sus padres para visitar a su hermano Jeremías, de 36 años, y conocer a su sobrino, que tenía apenas cuatro meses de vida. El reencuentro familiar se truncó de golpe.
Los hermanos se trasladaban en el vagón 7 de una de las formaciones involucradas en el impacto, ocurrido en la mañana del miércoles 28 de octubre cerca de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo.
Jeremías sobrevivió al choque, pero las lesiones y fracturas que sufrió fueron de tal gravedad que debió quedar internado en el Hospital Universitario de Toledo. Desde la cama del nosocomio, el joven reconstruyó ante el diario italiano Corriere della Sera los instantes posteriores al impacto y contó que alcanzó a ver a su hermana sin vida.
“Me giré. Vi a mi hermana y ya estaba muerta”, relató al repasar lo que vivió dentro de la formación. Según su testimonio, cuando arribaron los equipos de rescate les pidió que la asistieran porque había comprobado que no respiraba.
El sobreviviente fue terminante cuando le preguntaron por la chance de volver a verla con vida: “La vi muerta. Ya no tengo ninguna esperanza de encontrarla. Para mí no está desaparecida”, había declarado.
Días de dolor y una confirmación esperada
La desaparición de Ana Martina había encendido la preocupación entre sus familiares y amigos en San Juan, que siguieron día tras día las novedades sobre su paradero sin respuestas claras.
Su madre, Claudia Viberti, había hablado públicamente del dolor que atravesaba la familia mientras Jeremías seguía internado en España recuperándose de las heridas. Ambos ya habían asumido que la joven no había sobrevivido, pero restaba encontrar el cuerpo para poder cerrar la búsqueda.
Con la confirmación del hallazgo, los Conte Grand pudieron al menos conocer el destino de Ana Martina, en medio del desgarro por una tragedia que dejó a su hermano con lesiones graves y a sus padres frente a la pérdida de una hija.
Cómo fue el choque de trenes
El siniestro se produjo cuando un tren AVE de Renfe embistió por detrás a una formación de la empresa Iryo que estaba detenida sobre las vías. El saldo fue de decenas de muertos y más de cien heridos, en una de las tragedias ferroviarias más severas de los últimos tiempos en España.