Viajaban tranquilos en el AVE a Sevilla: el frenazo que les cambió la vida en segundos
El viaje transcurría sin sobresaltos hasta que un frenazo brutal lo cambió todo. Los pasajeros del AVE a Sevilla describen el instante en que el tren se convirtió en una trampa de hierros y fuego.
Al menos 30 personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles en Toledo, España, cuando dos trenes de alta velocidad que circulaban en la misma dirección colisionaron violentamente. Más de 500 pasajeros viajaban en ambas formaciones, según confirmaron las autoridades, que advirtieron que la cifra de víctimas fatales podría aumentar.
El impacto dejó escenas de destrucción y caos. Los sobrevivientes relataron momentos de terror y desesperación, con vagones volcados, fuego y personas atrapadas entre los hierros retorcidos.
«Esos chillidos no me los voy a olvidar más en la vida»
Eduarda, una adolescente de 17 años, viajaba en el vagón cinco del AVE que cubría el trayecto Madrid-Sevilla. «Yo estaba tranquila con mis gatos, pero sentí un frenazo enorme que me tiró hacia adelante y rompió mi silla. Nos pidieron a los gritos que saliéramos del vagón y entonces entendí que era una catástrofe», contó.
La joven fue atendida por una pequeña herida en un centro médico improvisado en un gimnasio municipal de Consuegra, en Castilla-La Mancha, a unos 10 kilómetros del lugar del accidente. Todavía en estado de shock, recordó: «Cuando bajamos todo fue un caos. Había gente muerta debajo de los trenes. Se podía ver partes de personas, gente que estaba atrapada y gritaba desesperada para que la rescataran. Había fuego en el vagón».
Entre lágrimas, agregó: «Esos chillidos de la gente no me los voy a olvidar más en la vida». Y detalló las imágenes que la persiguen: «He visto a un señor al que solo se le veían las piernas y el tren estaba hundido en él. He visto gente con la cara partida completamente. Hay un vagón girado que está lleno de gente. Si escucharas los chillidos de esa gente atrapada... Espero que sobrevivan».
Eduarda también relató cómo intentó ayudar a otros pasajeros: «Dejé a mis gatos, me fui para los coches de adelante y me quedé con la gente que estaba herida en el suelo, que no se podían dormir. Recuerdo que había una chica que trabajaba en el tren y me quedé con ella. Y otro chico que estaba atrapado por el tren y lo acompañé para que no se durmiera».
«Vi gente volando literalmente por el pasillo»
Jesús, otro pasajero del AVE rumbo a Sevilla, viajaba en la parte trasera del vagón número dos. «He tenido mucha suerte porque la parte de adelante de ese mismo coche estaba totalmente destrozada. Sentimos un frenazo muy fuerte y de repente vi gente volando literalmente por el pasillo. Cuando salí me encontré con heridos y muertos. Algunos cuerpos estaban atascados debajo de unos de los vagones que había caído por el terraplén», narró.
Antonio, en cambio, estaba en la cafetería del tren. «Fue como si me pegaran fortísimo en la espalda, volé y me golpeé la cabeza», describió. Ya fuera de la formación, fue testigo de escenas surrealistas: «Me encontré con una persona que estaba sentada en su asiento, pero en el medio del campo. Había volado como diez metros».
Antonio agregó que muchos pasajeros, aunque sin heridas graves, quedaron en estado de shock. «Ahora mismo estoy viendo gente que se ha quedado en el medio del campo, porque estamos frente a un campo de almendros, mirando hacia adelante pero sin ver nada», concluyó.
El accidente, ocurrido en la provincia de Toledo, movilizó a los servicios de emergencia, que trabajan en la zona para rescatar a las víctimas y asistir a los heridos. Las autoridades continúan investigando las causas del siniestro.