Vetó la intendenta la ordenanza por antigüedad: el beneficio sigue en pie, pero hay un detalle que lo cambia todo
Tres sueldos para los de 25 años y seis para los de 30: el beneficio que el Municipio dice tener vigente, pero que ahora depende de una decisión clave en el Concejo Deliberante. ¿Qué pasará con los empleados?
El coordinador general de la Municipalidad de Valle Viejo, Rolando Contreras, salió a aclarar los alcances del veto que la intendenta Susana Zenteno dispuso sobre la ordenanza que reconocía económicamente a los empleados con 25 y 30 años de servicio. A través de sus redes sociales, el funcionario sostuvo que la norma vuelve al Concejo Deliberante para que los concejales analicen los argumentos del Ejecutivo y definan si mantienen o no lo aprobado.
"El proyecto vetado regresa al Concejo Deliberante, y los legisladores tienen la oportunidad de revisar los argumentos del Poder Ejecutivo y decidir si están de acuerdo o no con los fundamentos del veto", expresó Contreras.
La ordenanza había sido aprobada por unanimidad en agosto y contemplaba un reconocimiento equivalente a tres sueldos para quienes alcanzaran los 25 años de antigüedad y de seis sueldos para los que cumplieran 30. Los beneficios no eran acumulativos entre sí.
El beneficio ya está vigente, según el Municipio
Contreras afirmó que "el Departamento Ejecutivo lo tiene vigente y está en práctica", aunque aclaró que se analiza una mejora planteada por uno de los gremios que sigue en la mesa de negociación salarial. Otro sindicato, en cambio, se retiró de las conversaciones y mantiene medidas de fuerza por tiempo indeterminado.
Al explicar los motivos del veto, el funcionario consideró que el Concejo Deliberante se extralimitó al intervenir en la política salarial del Ejecutivo. "Con el dictado de la ordenanza sobre este tema, el Concejo Deliberante se extralimitó al pretender intervenir en la política salarial del Departamento Ejecutivo sin respetar la división de poderes", afirmó.
"Les toca ahora a los concejales ratificar o rectificar la decisión tomada", manifestó, y advirtió que una eventual insistencia en la ordenanza podría derivar en un conflicto entre ambos poderes municipales.
Qué puede pasar ahora en el Concejo Deliberante
Con el veto, la ordenanza regresa al cuerpo deliberativo, que deberá analizar los fundamentos del Ejecutivo y resolver si acepta la decisión o insiste con el texto original. La Carta Orgánica Municipal permite insistir con una ordenanza vetada si se reúne una mayoría especial de dos tercios de los integrantes. Si se alcanza ese número, la norma vuelve al Ejecutivo para su promulgación y publicación.
Contreras también marcó una diferencia entre los empleados de cada poder: "De los empleados del Concejo Deliberante debe ocuparse ese poder; de los empleados del Departamento Ejecutivo debe ocuparse este poder". Y remarcó que "los empleados y el beneficio están al margen de esta discusión".
Mientras se define el futuro de la ordenanza, la discusión salarial con los representantes de los trabajadores municipales continúa abierta.