Vendió su chalet y alquila habitaciones a 20 personas: así logra 2.800 euros netos al mes
¿Cómo se pasa de una hipoteca de 1.000 euros que ahoga a ingresos netos de 2.800 al mes? Chris Hernández reveló la jugada que lo cambió todo.
Chris Hernández y su pareja tenían un chalet en la sierra de Madrid y una hipoteca de 1.000 euros mensuales. Con dos sueldos de 1.200 euros cada uno, sostener ese ritmo los obligaba a recortar casi todo. Con el tiempo entendieron que la casa propia no era el mejor negocio y cambiaron de estrategia: hoy alquilan habitaciones y embolsan 2.800 euros netos por mes.
La historia la contó el propio Chris en una entrevista con el canal de YouTube Libertad Inmobiliaria. Allí explicó cómo pasó de la compra tradicional a un modelo que le permite vivir de las rentas sin depender de un salario fijo.
De la hipoteca asfixiante al alquiler por habitaciones
La primera propiedad fue un chalet en la sierra de Madrid. En ese momento, tener casa propia parecía el paso lógico. “Todo el mundo nos decía que vivir de alquiler era tirar el dinero y que necesitábamos tener una casa en propiedad”, recordó Chris.
Pero los números no cerraban. La cuota hipotecaria era de 1.000 euros al mes, y los ingresos de ambos rondaban los 1.200 euros cada uno. Además, las jornadas laborales se estiraban hasta 12 horas, cinco o seis días por semana. “Recuerdo estar dándole vueltas cada día. Nos vamos a meter en la carrera de la rata pagando una cuota de 1.000 euros al mes con dos salarios de 1.200 euros”, contó.
Durante dos años evitaron salir a cenar, no se tomaron vacaciones y recortaron casi cualquier gasto. Finalmente, decidieron vender el chalet y usar el capital recuperado para invertir en propiedades destinadas al alquiler de habitaciones.
Cuatro pisos, 20 inquilinos y 2.800 euros netos
La pareja eligió zonas trabajadoras del sur de Madrid, como Móstoles y Alcorcón. En lugar de buscar departamentos impecables, se enfocaron en viviendas que necesitaban reformas y podían adaptarse para recibir a varios inquilinos.
Las inversiones para poner a punto cada propiedad oscilaron entre 6.000 y 12.000 euros. Con esas mejoras, convirtieron los pisos en espacios funcionales y atractivos para quienes necesitan alquilar una habitación.
Actualmente, las cuatro viviendas alojan a unas 20 personas. “La suma de los cuatro pisos da 2.800 euros netos. A día de hoy es más que mi salario por cuenta ajena”, explicó Chris.
El negocio también demanda organización y atención a los inquilinos. No se trata solo de cobrar los alquileres: hay que gestionar las viviendas y ocuparse de su funcionamiento diario.
El próximo objetivo: nueve propiedades
A sus 30 años, Chris quiere ampliar el negocio. Su meta es pasar de cuatro a nueve propiedades, una cifra que considera suficiente para alcanzar la libertad financiera que busca.
“No soy capaz de proyectar mi vida con los gastos de hoy”, reconoció. Entre sus planes está poder tomarse vacaciones durante varios meses y emprender sin que la necesidad económica sea el principal condicionante.
La experiencia también le cambió la mirada sobre la vivienda propia. Después de comprar y vender un chalet, encontró en el alquiler por habitaciones una alternativa para generar ingresos a partir de los inmuebles.