Vendieron hasta 37% menos, pero las grandes empresas no perdieron plata: quién pagó la diferencia
Las ventas de tres rubros clave se derrumbaron hasta 37%, pero las grandes empresas igual muestran ganancias. La razón que encontró el Banco Provincia toca el bolsillo de miles de trabajadores y no es la que muchos imaginan.
La actividad económica acumula en 2026 una de las contracciones más profundas de las últimas tres décadas. Las ventas caen, el empleo formal retrocede y, sin embargo, buena parte de las grandes empresas sigue mostrando márgenes de ganancia saludables. La explicación, según un informe del Banco Provincia, está en un ajuste que atraviesa a todos los rubros por igual: el que se aplicó sobre la masa salarial.
El trabajo de la Gerencia de Estudios Económicos de la entidad bonaerense puso la lupa sobre cinco grandes sectores para medir cómo se reparte el impacto de la gestión de Javier Milei. El resultado expone una brecha cada vez más marcada entre ganadores y perdedores, pero también un denominador común que no distingue bandos.
Los que venden menos y los que venden más
Entre 2023 y 2026, tres rubros sufrieron derrumbes notables en sus ventas: Alimentos y bebidas, Materiales y construcción y Consumo y otros retrocedieron entre 25,8% y 37,3%. En la vereda opuesta, Petróleo y gas creció 24,3% y Energía regulada, 8,3%.
Los especialistas del Banco Provincia describieron a los sectores ganadores como aquellos cuya dinámica "está determinada más por factores externos y de oferta que por incrementos vinculados a la política de corto plazo". Además, señalaron que tienen poca exposición al mercado interno, lo que los protege del desplome del consumo.
Por qué las ganancias no se derrumbaron con las ventas
El dato que más llama la atención aparece al mirar los márgenes. En los rubros ganadores la relación fue lineal: más ventas, más rentabilidad. El segmento energético, por caso, opera con retornos sobre ventas promedio del 35% en los últimos doce meses.
En los perdedores la historia es más compleja. Solo Materiales y construcción comprimió sus márgenes. Alimentos y bebidas y Consumo y otros, en cambio, lograron sostener la tasa de ganancia en niveles cercanos a los de 2019-2023: 8,3% y 8,7% respectivamente.
¿Cómo se explica semejante resistencia con ventas en caída libre? El informe es directo: todos los rubros ajustaron su masa salarial. Los pagos por remuneraciones, beneficios y cargas sociales se redujeron 16,7% en términos reales entre el primer semestre de 2026 y el promedio de 2023. "Menos pagos al personal explican por qué ciertos márgenes de ganancias sectoriales pudieron recuperarse en un contexto de menores ventas", concluyeron los autores.
El empleo formal, otro frente de la caída
La contracara de ese ajuste no es solo la pérdida de poder adquisitivo: hay menos trabajadores registrados. Desde noviembre de 2023, 370.343 asalariados formales perdieron su puesto. El sector privado encadena 14 meses consecutivos de retroceso, con 265.000 puestos menos que en noviembre de 2023.
La dinámica alcanza incluso a las actividades en expansión. En Petróleo y gas, la sustitución de pozos convencionales por no convencionales redujo la demanda de mano de obra y los puestos formales del sector se contrajeron 11% en el período. El crecimiento de la producción no se tradujo en más empleo.
La tercera peor caída desde 1993
El escenario macroeconómico agrava el cuadro. La economía no rebotó en agosto: el EMAE del INDEC marcó +0,1% en la serie desestacionalizada y quedó 3,8% por debajo del cierre de 2025. Así, la contracción de lo que va de 2026 se convirtió en la tercera más alta desde 1993, excluyendo la pandemia. Solo quedó detrás de 2001 y 1995, pero superó a 2000, 2002 y 2018.
El arrastre estadístico quedó en -1,5% y, para esquivar la recesión técnica —que se produce cuando la actividad cae dos trimestres seguidos—, septiembre debería haber crecido 8,5%. La consultora Equilibra estimó que la serie desestacionalizada subió apenas 0,5% ese mes, todavía 2,2% por debajo de junio y 3,9% del máximo histórico de marzo.
Si se confirma ese dato —la cifra oficial se conocerá el 24 de noviembre—, la actividad del tercer trimestre caería más de 2% frente al trimestre anterior y la Argentina entraría en recesión técnica. Equilibra, en ese marco, recortó su proyección de crecimiento para 2026 a 1,0%.
Qué esperar del último tramo del año
El último Relevamiento de Expectativas del Mercado del BCRA proyectó un crecimiento del PBI de 1,5% para este año. Pero tras la caída de julio y la ausencia de rebote en agosto, la actividad debería crecer 1,9% por mes entre septiembre y diciembre para alcanzar ese número, algo que, con los datos disponibles, luce cada vez más lejano.
El informe del Banco Provincia cierra con una advertencia: "Hacia adelante, si no hay cambios en la política económica, la evolución contrapuesta se agudizará en lugar de matizarse". Y agrega que los sectores ganadores parecen explicarse más por factores externos que por "resultados positivos" de la política económica: la maduración de Vaca Muerta y la suba de los precios internacionales de la energía.