Vendían drogas desde su casa y dos tenían prisión domiciliaria: el insólito hallazgo en Colón
Dos personas con prisión domiciliaria fueron sorprendidas vendiendo cocaína en una vivienda de Colón. ¿Cómo lograron operar pese a la restricción judicial? Los detalles del allanamiento que dejó al descubierto una red de microtráfico.
Un operativo policial en pleno centro de Colón destapó una situación que pocos imaginaban: cuatro personas fueron identificadas en una vivienda de calle Tucumán donde se comercializaba cocaína. Lo más llamativo es que dos de los sospechosos gozaban del beneficio de la prisión domiciliaria y, pese a la restricción, estarían operando un punto de venta de estupefacientes.
¿Cómo se destapó la investigación?
Todo comenzó con una denuncia penal presentada por la Jefatura Departamental de Policía de Colón. A partir de allí, la Fiscalía abrió un legajo investigativo que incluyó tareas de campo, análisis de indicios y cruzamiento de datos. Los pesquisas lograron individualizar a los presuntos responsables y, de manera preliminar, detectaron que uno de ellos estaría violando el arresto domiciliario que le había impuesto la Justicia.
Allanamiento con resultados contundentes
Con las pruebas reunidas, la magistratura interviniente libró una orden de allanamiento para una finca ubicada en calle Tucumán al 400. En horas de la tarde del día anterior, personal policial irrumpió en el lugar y secuestró diversos elementos de interés para la causa. Durante la requisa, los efectivos encontraron objetos que llevaron a convocar a la División de Drogas Peligrosas.
Los especialistas incautaron una balanza digital de precisión, una sustancia blanquecina que dio positivo para cocaína en el test reactivo, y elementos destinados al fraccionamiento y estiramiento de la droga. Todo indica que en ese domicilio se preparaban los estupefacientes para su venta al menudeo.
Cuatro identificados y dos con prisión domiciliaria
En el inmueble fueron identificadas cuatro personas, todas mayores de edad. Al consultar sus antecedentes, se constató que dos de ellos tenían medidas de coerción que les permitían cumplir la pena en sus hogares. Ahora, la Justicia investiga si estos individuos aprovechaban esa condición para continuar con el negocio ilegal desde la misma vivienda donde estaban recluidos.