Vendía fentanilo por WhatsApp a un cliente que murió: lo que decía el audio que envió ese mismo día
Un enfermero le mandó un audio de 17 segundos a un cliente el mismo día en que ese hombre apareció sin vida. Meses después, la Justicia lo condenó por lo que hacía con los medicamentos del PAMI. ¿Qué decía ese mensaje?
El enfermero del Policlínico PAMI II de Rosario que robaba medicamentos de uso hospitalario para venderlos de forma ilegal fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión. Luis Emmanuel Benavidez reconoció los delitos que le imputaba la Justicia y aceptó la pena en un acuerdo con la Fiscalía. También quedó inhabilitado por el mismo lapso para ejercer la enfermería y para ocupar cargos públicos.
La causa que terminó con la condena arrancó con una denuncia dolorosa: el padre de un hombre de 37 años, identificado como E.G.M., que apareció sin vida en su casa el 9 de agosto de 2023 después de consumir distintas sustancias.
La familia le entregó a los investigadores el celular de la víctima y otros elementos que permitieron reconstruir el vínculo que mantenía con Benavidez. Entre esos materiales había conversaciones de WhatsApp donde ambos negociaban la compra de medicamentos hospitalarios.
Los chats que expusieron la maniobra
En uno de los intercambios, el enfermero le ofreció un producto y le advirtió sobre su potencia: “Vecuronio. Así se llama. Es dos veces más fuerte”. La respuesta del hombre fue cruda: “¿Si te pasás con eso te vas con Jesús?”.
En otro tramo de la conversación, la víctima pidió más fentanilo. Benavidez contestó que tenía ampollas disponibles y escribió “el fenta a 100”, una referencia que los investigadores leyeron como un precio de $100.000.
Pero la prueba que más peso tuvo fue un audio de 17 segundos que el enfermero envió el mismo día de la muerte. En esa grabación le explicaba cómo preparar las sustancias y le advertía por el riesgo de una sobredosis. “Hacete de a poco”, le indicó, antes de avisarle que, por la concentración del producto, podía “pasarse para el otro lado”.
Después de ese mensaje, Benavidez intentó comunicarse otra vez con él, pero ya no hubo respuesta. El hombre fue encontrado sin vida en su departamento, donde también había una jeringa y un frasco de bromuro de vecuronio. La autopsia no logró determinar una causa precisa del fallecimiento, aunque tampoco descartó que fuera de origen toxicológico.
El allanamiento y el origen de los medicamentos
Cuando Gendarmería allanó la vivienda de Benavidez en septiembre de 2025, encontró cuatro ampollas de fentanilo, 99 frascos de bromuro de vecuronio, 98 jeringas y una gran cantidad de medicamentos.
La investigación logró reconstruir de dónde salían: los lotes de fentanilo y vecuronio habían ingresado antes al Policlínico PAMI II, el lugar donde Benavidez trabajaba desde 2014.
El enfermero fue condenado por comercio de estupefacientes, venta de sustancias medicinales peligrosas para la salud, hurto y tenencia ilegítima de un arma de fuego, todos delitos en concurso real.
Para fijar la pena, la Fiscalía consideró agravantes la cantidad de medicamentos secuestrados, el desvío de esas sustancias desde el hospital y el hecho de que Benavidez se valió de su condición de enfermero para acceder a los fármacos que después comercializaba.