Vendía droga desde su casa de San Isidro: cuando la Justicia le puso la lupa, terminó firmando esto
En el barrio San Isidro de Posadas, una casa de familia funcionaba como punto de acopio y distribución de droga, según la investigación. La Justicia llegó de madrugada y lo que apareció adentro terminó con una firma inesperada.
Un joven de 29 años admitió que tenía estupefacientes para venderlos y aceptó cumplir cuatro años de prisión mediante un juicio abreviado, según informaron fuentes judiciales.
El acuerdo se cerró en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Posadas. El acta la suscribieron el imputado, su defensor particular y la fiscalía, precisó un vocero del caso.
El allanamiento que dio vuelta su rutina
El hombre fue detenido el pasado 3 de diciembre en su vivienda del barrio San Isidro, en Posadas. La irrupción policial se produjo a las 5.35, cuando los efectivos ingresaron al domicilio con una orden judicial previa.
En la casa vivían el imputado, su pareja y una hija menor de edad. El operativo lo concretó personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía de Misiones, con la participación de efectivos de Gendarmería Nacional.
La medida no fue improvisada: llegó después de semanas de tareas investigativas, seguimientos y vigilancias discretas que apuntaban a que el inmueble se usaba como punto de acopio, fraccionamiento y distribución de drogas.
Qué encontraron adentro
Durante el registro, los uniformados secuestraron 83 gramos de marihuana repartidos en tres envoltorios y 5,7 gramos de cocaína en un envoltorio. También hallaron una planta de cannabis de unos 90 centímetros de altura, una balanza y distintos elementos con vestigios de marihuana.
Junto a la droga se incautaron 540.400 pesos y un teléfono celular que pertenecía al dueño de casa.
Los mensajes del celular
El análisis del móvil aportó conversaciones que, según la Fiscalía, vincularían al imputado con la comercialización de estupefacientes. Entre esos mensajes aparecían referencias a cantidades y precios de marihuana.
Para las autoridades judiciales, las evidencias reunidas durante la instrucción de la causa fueron indicios suficientes para sostener que la droga estaba destinada a la venta al menudeo.
Con ese cuadro, el proceso avanzó hasta el juicio abreviado y el acusado terminó aceptando la pena de cuatro años de prisión por el hecho.